09 RECONCILIACIÓN Y ESPERANZA | Uniendo el cielo y la tierra: Cristo en Filipenses y Colosenses | Libro complementario
Lección 9: RECONCILIACIÓN Y ESPERANZA Todos en el planeta son hijos de Dios o hijos del diablo. No hay término medio. Muchos pueden pensar que son personas bastante buenas. Yo solía pensar eso de mí mismo cuando era ateo. Despreciaba a los cristianos como hipócritas, aunque no conocía muy bien a ningún cristiano. Era bastante ignorante de la Biblia y de las cosas religiosas en general. Antes de llegar a la fe en Dios, en la Biblia como la palabra de Dios, y en Jesucristo como mi Salvador, yo era lo que Pablo llama «el hombre natural» (1 Corintios 2:14), es decir, desprovisto de cualquier interés espiritual y evaluando la vida meramente a través del prisma de mis cinco sentidos. Más específicamente, yo era un pecador como todos los demás en el planeta (Romanos 3:23). Pablo presenta una descripción cruda y honesta de nuestra condición humana: > «No hay justo, ni aun uno; > No hay quien entienda; > No hay quien busque a Dios... > «Sepulcro abierto es su gar...