¡No sólo orar, sino también pedir y trabajar! Me dijo el rey: ¿Qué cosa pides? Entonces oré al Dios de los cielos, y dije al rey: Si le place al rey, y tu siervo ha hallado gracia delante de ti, envíame a Judá, a la ciudad de los sepulcros de mis padres, y la reedificaré. Nehemías 2:4, 5. Mientras Nehemías imploraba la ayuda de Dios, no se cruzó de brazos, pensando que no tenía más responsabilidad en el cumplimiento de su propósito de restaurar Jerusalén. Con admirable prudencia y previsión, procedió a tomar todas las providencias necesarias para asegurar el éxito de la empresa... El ejemplo de este santo hombre debiera ser una lección para todos los hijos de Dios, con el fin de que no sólo oren con fe, sino que también trabajen con diligencia y fidelidad. ¡Cuántas dificultades encontramos, cuán a menudo impedimos que la Providencia obre en favor de nosotros, debido a que se considera que la prudencia, la previsión y el esmero tienen poco que ver con la religión! Es esta una gran equi...