Lección 7 | Martes 10 de febrero REGOCÍJENSE SIEMPRE EN EL SEÑOR Lee Filipenses 4:4-7. ¿Cómo podemos experimentar “la paz de Dios”? Flp 4:4 Regocijaos en el Señor siempre. Otra vez digo: ¡Regocijaos! Flp 4:5 Vuestra gentileza sea conocida de todos los hombres. El Señor está cerca. Flp 4:6 Por nada estéis afanosos, sino sean conocidas vuestras peticiones delante de Dios en toda oración y ruego, con acción de gracias. Flp 4:7 Y la paz de Dios, que sobrepasa todo entendimiento, guardará vuestros corazones y vuestros pensamientos en Cristo Jesús. Tras referirse nuevamente a la necesidad de la unidad (Fil. 4:1-3), Pablo pasa a otro tema: la alegría en el Señor (Fil. 4:4-7). ¿Cuántas veces te has inquietado por cuestiones que se desvanecieron casi tan pronto como aparecieron? Jesús insistió una y otra vez en que no debemos preocuparnos (ver Mat. 6:25-34; 10:19), y Pedro nos recuerda que podemos depositar todas nuestras preocupaciones o ansiedades ...