Lección 8 | Domingo 16 de noviembre
FIDELIDAD
Lee Números 13:6, 30-32 y Josué 14:6, 14. ¿Quién era Caleb? ¿Qué posición ocupaba en el pueblo de Israel?
Núm 13:6 por la tribu de Judá, Caleb, hijo de Jefoné;
Núm 13:30 Caleb acalló al pueblo delante de Moisés, diciendo: "Subamos, y conquistaremos el país, porque sin duda podremos con él."
Núm 13:31 Pero los hombres que habían ido con él dijeron: "No podemos subir contra ese pueblo, porque es más fuerte que nosotros."
Núm 13:32 Y empezaron a desacreditar ante los israelitas el país que habían explorado, diciendo: "El país que hemos recorrido y explorado es un país que devora a sus propios habitantes. Toda la gente que hemos visto allí es gente alta.
Jos 14:6 Se acercaron los hijos de Judá a Josué en Guilgal, y Caleb, hijo de Jefoné el quenizita, le dijo: "Ya sabes lo que le dijo Yahvé a Moisés, el hombre de Dios, de ti y de mí en Cades Barnea.
Jos 14:14 Por eso Hebrón sigue siendo hasta el día de hoy heredad de Caleb, hijo de Jefoné el quenizita, por haber sido fiel a Yahvé, Dios de Israel.
El nombre de Caleb proviene de la palabra hebrea keleb (“perro”), que aparece en el Antiguo Testamento siempre en un contexto negativo. Sin embargo, keleb se utiliza en cartas e himnos extrabíblicos para expresar el valor, la tenacidad y la fidelidad de un siervo a su amo. En este sentido, Caleb fue fiel a su nombre, demostrando a lo largo de su vida una lealtad inquebrantable a su Señor.
¿Qué dice de Caleb el hecho de que estuviera dispuesto a decir lo que pensaba a pesar de que la mayoría de los espías tenían una opinión completamente diferente y de que el pueblo de Israel lo amenazara de muerte? Ver Núm. 14:6-10, 21-25; 26:65; 32:12.
Núm 14:6 Pero Josué, hijo de Nun, y Caleb, hijo de Jefoné, que eran de los que habían explorado el país, rasgaron sus vestiduras
Núm 14:7 y dijeron a toda la comunidad de los israelitas: "La tierra que hemos recorrido y explorado es muy buena tierra.
Núm 14:8 Si Yahvé nos es favorable, nos llevará a esa tierra y nos la entregará. Es una tierra que mana leche y miel.
Núm 14:9 No os rebeléis contra Yahvé, ni temáis a la gente del país, porque son pan comido. Se ha retirado de ellos su sombra protectora, y en cambio Yahvé está con nosotros. No les tengáis miedo."
Núm 14:10 Toda la comunidad hablaba de apedrearlos, cuando la gloria de Yahvé se apareció a todos los israelitas en la Tienda del Encuentro.
Núm 14:21 Pero por vida mía y la gloria de Yahvé que llena toda la tierra,
Núm 14:22 que ninguno de los que han visto mi gloria y las señales que he realizado en Egipto y en el desierto, que me han puesto a prueba ya diez veces y no han escuchado mi voz,
Núm 14:23 verá la tierra que prometí con juramento a sus padres. No la verá ninguno de los que me han despreciado.
Núm 14:24 Pero a mi siervo Caleb, ya que fue animado de otro espíritu y me obedeció puntualmente, le haré entrar en la tierra donde estuvo, y su descendencia la poseerá.
Núm 14:25 (El amalecita y el cananeo habitan en el llano). Mañana, volveos y partid para el desierto, camino del mar de Suf."
Núm 26:65 Es que Yahvé les había dicho que morirían en el desierto, sin que quedara uno de ellos, excepto Caleb, hijo de Jefoné, y Josué, hijo de Nun.
Núm 32:12 excepto Caleb, hijo de Jefoné el quenizeo, y Josué, hijo de Nun, que fueron fieles a Yahvé.
Consideremos estos importantes líderes israelitas contemporáneos de Josué y Caleb: Samúa, Safat, Igal, Palti, Gadiel, Gadi, Amiel, Setur, Nahbi y Geuel. ¿Te resultan familiares estos nombres? Probablemente no.
¿Por qué? Porque son los nombres de los otros diez espías enviados por Moisés para explorar la tierra de Canaán. Fueron olvidados porque sus nombres no eran dignos de ser recordados. El informe que trajeron describía la Tierra Prometida como imposible de conquistar. Se veían a sí mismos como langostas en comparación con los gigantes que habitaban algunas zonas de la región. En consecuencia, sus corazones se derritieron de temor ante los muros “inexpugnables” de las ciudades fortificadas de Canaán.
Caleb, uno de los dos espías que trajeron un informe positivo, tomó la iniciativa al presentar otra opción: la actitud de fe. Estaba dispuesto a defender lo que sabía que era correcto a pesar de la oposición, incluso ante la posibilidad de morir: “Entonces la multitud habló de apedrearlos” (Núm. 14:10).
¿Qué hacer cuando la mayoría de quienes te rodean parece tener una opinión diferente y contraria a tus convicciones más profundas?

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