Lección 13 | Domingo 22 de marzo
LECCIONES DE EVANGELIZACIÓN
Pablo comparte mucha instrucción acerca de cómo difundir el
evangelio. Se calcula que recorrió unos 21.500 kilómetros. Esto es asombroso,
ya que en la mayoría de los casos lo hizo a pie y, además, estuvo privado de la
libertad en varias ocasiones.
Pablo pasó mucho tiempo en importantes centros comerciales
como Corinto y Éfeso, desde donde el mensaje podía extenderse a las ciudades
del interior. También volvía a las iglesias que había levantado para fortalecer
y animar a los nuevos creyentes. Cuando no podía visitarlas personalmente, les
enviaba cartas. De este modo, los creyentes sabían que se acordaba de ellos y
se preocupaba por su bienestar.
Lee Colosenses 4:7-9; compara con Efesios 6:21. ¿Cómo
se describe a Tíquico y qué razones da Pablo para enviarlos a él y a Onésimo a
Colosas?
Col 4:7 Todo lo que a mí se refiere, os lo hará saber
Tíquico, amado hermano y fiel ministro y consiervo en el Señor,
Col 4:8 el cual he enviado a vosotros para esto
mismo, para que conozca lo que a vosotros se refiere, y conforte vuestros
corazones,
Col 4:9 con Onésimo, amado y fiel hermano, que es uno
de vosotros. Todo lo que acá pasa, os lo harán saber.
Efe 6:21 Para que también vosotros sepáis mis asuntos,
y lo que hago, todo os lo hará saber Tíquico, hermano amado y fiel ministro en
el Señor,
Algunas cosas se comunican mejor oralmente. Sería interesante
saber qué noticias transmitieron los dos hombres a los colosenses. A juzgar por
la intención de Pablo de que esas cosas los “confortaran” (Col. 4:7-9),
probablemente incluían detalles acerca de las circunstancias del apóstol en la
cárcel. En cualquier caso, esta comunicación también era importante para
mantener los lazos personales que unen a los creyentes.
Tíquico, cuyo nombre significa “afortunado”, era claramente
un emisario digno de confianza. Descrito como “fiel ministro” y “consiervo”,
fue uno de los dos hombres de Asia seleccionados por Pablo (Hech. 20:4) para
acompañarlo en su viaje con la colecta para los creyentes necesitados de
Jerusalén. También estuvo con Pablo durante su segundo encarcelamiento en Roma,
desde donde fue enviado a Éfeso para reforzar la obra allí (2 Tim. 4:12). Pablo
también pensó en enviarlo a Creta, donde estaba Tito (Tito 3:12). Lo acompañaba
Onésimo, un converso de Pablo en Roma (ver lección 1), descrito por el apóstol
como “fiel”.
Pablo también quería conocer las circunstancias de los
creyentes de Colosas. No sería difícil que alguien le enviara noticias, además
del propio Tíquico. Esta era otra forma de transmitir su amor y su preocupación
a los creyentes de allí, aunque no hubiera visitado la iglesia personalmente,
además de fortalecerlos en la fe para que pudieran compartir el evangelio con
otros.
¿Cómo muestran estos detalles personales en las
cartas de Pablo su humanidad, además de confirmar la validez de su ministerio?

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