Lección 13 | Jueves 26 de marzo
UN MENSAJE PARA LAODICEA
Lee
Colosenses 4:16-18; comparar con Colosenses 2:1-3. A la luz del mensaje de
Jesús a Laodicea (ver el estudio de ayer), ¿qué correlaciones encuentras con el
de Colosenses, que debía ser leído también en la iglesia de Laodicea?
Col 4:16 Cuando esta carta haya sido leída entre
vosotros, haced que también se lea en la iglesia de los laodicenses, y que la
de Laodicea la leáis también vosotros.
Col 4:17 Decid a Arquipo: Mira que cumplas el
ministerio que recibiste en el Señor.
Col 4:18 La salutación de mi propia mano, de Pablo.
Acordaos de mis prisiones. La gracia sea con vosotros. Amén.
Col 2:1 Porque quiero que sepáis cuán gran lucha
sostengo por vosotros, y por los que están en Laodicea, y por todos los que
nunca han visto mi rostro;
Col 2:2 para que sean consolados sus corazones,
unidos en amor, hasta alcanzar todas las riquezas de pleno entendimiento, a fin
de conocer el misterio de Dios el Padre, y de Cristo,
Col 2:3 en quien están escondidos todos los tesoros
de la sabiduría y del conocimiento.
Los mismos problemas se repiten una y otra vez a lo largo de
la historia del pueblo de Dios. Los profetas reprendieron a Israel por adorar
como el mundo y lo instaron a arrepentirse antes de que fuera demasiado tarde.
Isaías llegó a lamentarse: “¡Cómo se ha vuelto en ramera la ciudad fiel! Llena
estaba de justicia, en ella habitaba la equidad; pero ahora la habitan los
homicidas” (Isa. 1:21), e instó al pueblo a volver a Dios en busca de perdón y
limpieza (Isa. 1:16-20). Tanto Juan el Bautista (Mat. 3:2, 8-10) como Jesús
(Mat. 4:17; 12:33-37) exhortaron a los israelitas a arrepentirse y dar frutos
que resistieran la prueba del juicio de los últimos días. Los apóstoles
anunciaron un mensaje similar (Hech. 2:38; 3:19; 17:30; 2 Cor. 7:9, 10).
Compara
Isaías 60:1-3 con Apocalipsis 18:1-4. También, compara Isaías 62:1-5 con
Apocalipsis 19:7, 8. ¿Qué similitudes existen entre los mensajes de ambos
libros?
Isa 60: Levántate, resplandece; porque ha venido tu
luz, y la gloria de Jehová ha nacido sobre ti.
Isa 60:2 Porque he aquí que tinieblas cubrirán la
tierra, y oscuridad las naciones; mas sobre ti amanecerá Jehová, y sobre ti
será vista su gloria.
Isa 60:3 Y andarán las naciones a tu luz, y los reyes
al resplandor de tu nacimiento.
Apo 18:1 Después
de esto vi a otro ángel descender del cielo con gran poder; y la tierra fue
alumbrada con su gloria.
Apo 18:2 Y clamó con voz potente, diciendo: Ha caído,
ha caído la gran Babilonia,(A) y se ha hecho habitación de demonios y guarida
de todo espíritu inmundo, y albergue de toda ave inmunda y aborrecible.(B)
Apo 18:3 Porque todas las naciones han bebido del vino
del furor de su fornicación;(C) y los reyes de la tierra han fornicado con
ella, y los mercaderes de la tierra se han enriquecido de la potencia de sus
deleites.
Apo 18:4 Y oí otra voz del cielo, que decía: Salid de
ella, pueblo mío,(D) para que no seáis partícipes de sus pecados, ni recibáis
parte de sus plagas;
Isa 62:1 Por amor de Sion no callaré, y por amor de
Jerusalén no descansaré, hasta que salga como resplandor su justicia, y su
salvación se encienda como una antorcha.
Isa 62:2 Entonces verán las gentes tu justicia, y
todos los reyes tu gloria; y te será puesto un nombre nuevo, que la boca de
Jehová nombrará.
Isa 62:3 Y serás corona de gloria en la mano de
Jehová, y diadema de reino en la mano del Dios tuyo.
Isa 62:4 Nunca más te llamarán Desamparada, ni tu
tierra se dirá más Desolada; sino que serás llamada Hefzi-bá,[a] y tu tierra,
Beula;[b] porque el amor de Jehová estará en ti, y tu tierra será desposada.
Isa 62:5 Pues como el joven se desposa con la virgen,
se desposarán contigo tus hijos; y como el gozo del esposo con la esposa, así
se gozará contigo el Dios tuyo.
Apo 19:7 Gocémonos y alegrémonos y démosle gloria;
porque han llegado las bodas del Cordero, y su esposa se ha preparado.
Apo 19:8 Y a ella se le ha concedido que se vista de
lino fino, limpio y resplandeciente; porque el lino fino es las acciones justas
de los santos.
Dios unirá el Cielo y la Tierra, pero eso debe ser hecho por
etapas debido al Gran Conflicto:
1. En el Calvario, Satanás perdió todo el afecto que sentían
por él los seres celestiales (Juan 12:31).
2. Mediante el ministerio de juicio de Cristo en el Santuario
Celestial, los integrantes del pueblo de Dios son hechos “aptos en toda buena
obra, para que hagan su voluntad” (Heb. 13:21) e idóneos para el Cielo.
3. El juicio milenial y el juicio final después del Milenio
resuelven para siempre todas las cuestiones pendientes, y el pecado y los
pecadores impenitentes son destruidos en el lago de fuego eterno, que también
limpia la Tierra (Apoc. 21:8).
4. Solo con el fin del pecado podrán unirse finalmente el
Cielo y la Tierra (Apoc. 21:3).
¿Qué puedes hacer para permanecer fiel a Dios y a
la verdad que él ha revelado? Es decir, ¿qué decisiones estás tomando que
revelan a quién pertenece realmente tu corazón?

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