Viernes 3 de abril | Lección 1 PARA ESTUDIAR Y MEDITAR Dios nos amaba antes de que naciéramos y tenía un plan para conocernos y para que lo conociéramos. Él nos busca como un buen Pastor a sus ovejas y nos invita a permanecer en él cada día. Solo tenemos que decidir responderle para que nuestra miseria y nuestra condición laodicense sean reemplazadas por sus maravillosos dones (ver Apoc. 3: 18, 19). Como ocurre con el desarrollo de las ramas de una vid, nuestra relación con Dios puede crecer lentamente o acelerarse como resultado de una lluvia muy necesaria. Independientemente del ritmo al que crezcamos y de la abundancia de frutos que se produzcan en nuestra vida, necesitamos recibir diariamente la «savia» del Espíritu Santo para asegurarnos de que seguimos conectados a Jesús. «“Estad en mí, y yo en vosotros”. El estar en Cristo significa recibir constantemente de su Espíritu, una vida de entrega sin reservas a su servicio. El conducto de comunicación debe mantenerse continuam...