Jueves 9 de abril | Lección 2
EMANUEL, DIOS CON NOSOTROS
Si quisieras compartir con un no cristiano una descripción bíblica del
carácter de Dios, ¿qué personaje de las Escrituras elegirías?
La mejor respuesta, por supuesto, es Jesús. La Biblia dice que Jesús no
solo refleja a Dios, sino también lo revela. Hay muchos pasajes bíblicos que
explican esto, pero Juan lo hace de manera sencilla al registrar las palabras
de Jesús mismo: «El que me ha visto a mí ha visto al Padre» (Juan 14: 9). Para
conocer más acerca de cómo es Dios, debemos contemplar a Jesús: sus palabras,
sus acciones, su manera de ser, su gran amor por la humanidad demostrado en la
Cruz y su resurrección.
El amor y el cuidado del Padre se expresan de manera insuperablemente
clara en Jesús, su Hijo. La belleza de la Biblia radica en que Dios nos ha dado
cuatro ricas perspectivas de la vida de Jesús para que podamos tener una imagen
completa de quién es él. En Mateo (escrito por un judío y para judíos), Jesús
es el Mesías —por mucho tiempo esperado— que cumplió lo prometido. En Marcos,
contemplamos la vida de servicio activo y sacrificio del Maestro, siempre
atento a las necesidades de los demás y fiel a la voluntad de su Padre. Lucas
nos dejó su fidedigno testimonio acerca de la perfecta humanidad y compasión de
Jesús (Luc. 1: 3, 4). En Juan, vemos al Hijo de Dios encarnado y se nos invita
a creer que Jesús es quien dice ser para que nuestra vida espiritual sea
vivificada. Aunque los cuatro Evangelios exploran el mismo terreno, «no
representan las cosas con el mismo estilo. Cada escritor tiene una experiencia
propia, y esta diversidad amplía y profundiza el conocimiento que se expone
para satisfacer las necesidades de diversas mentes» (Elena G. de White,
Manuscrito 105, 1900). ¿Cuál de los Evangelios has leído más recientemente?
En Mateo
1: 23 se da un nombre específico a Jesús. ¿Por qué es esto tan importante para
comprender el carácter de Dios? Lee Mateo 28: 20 y concéntrate en la última
parte del versículo. Compara estos dos textos. ¿Qué notas?
Mat 1:23 He
aquí, una virgen concebirá y dará a luz un hijo,
Mat 28:20
enseñándoles que guarden todas las cosas que os he mandado; y he aquí yo
estoy con vosotros todos los días, hasta el fin del mundo. Amén.
Solo hemos tocado la superficie del vasto tema del carácter de Dios,
quien es más grande y sorprendente de lo que podemos imaginar. De allí que
estaremos aprendiendo acerca de él por la eternidad.
Dios merece nuestra alabanza por ser quién es y por lo que ha hecho y
está haciendo en nuestra vida. Dedica tiempo a ofrecer una oración de alabanza
a Dios por ser quien es. Sé específico al expresar lo que la Biblia dice sobre
él. De este modo, puedes orar así: «Gracias, Dios, por ser _____, como afirmas
en _____».

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