Domingo 5 de abril | Lección 2
UNA PERCEPCIÓN MÁS CLARA ACERCA DE DIOS
La Biblia ofrece la imagen más fiel, clara y coherente de Dios. Toda la
Escritura trata de descorrer el velo que separa el mundo visible del invisible,
de mostrarnos de dónde venimos y adónde vamos y, en última instancia, quién
tiene el control y cómo es él.
Desde el Génesis hasta el Apocalipsis se nos habla acerca del único Dios
verdadero, quien se da a conocer a través de la Biblia y de Jesucristo, Dios
encarnado. Podemos leer acerca de la omnipotencia de Dios (Job 1: 12), su
omnisciencia (Isa. 46: 9, 10), su justicia (Isa. 30: 18), su misericordia
(Deut. 7: 9), su bondad y paciencia (Rom. 2: 4), su sabiduría (1 Cor. 2: 7), su
gracia (2 Cor. 12: 9), su perdón (Mat. 6: 14), su voluntad (Jer. 29: 11; Rom.
2: 8), su poder para vencer la muerte (Juan 11: 25), su realeza (Sal. 47: 8),
su naturaleza eterna (Deut. 33: 27) y muchas otras características que nos dan
abundantes razones para amarlo y tener una relación sostenida con él. Cuanto
más conozcamos a Dios, más lo amaremos y desearemos tener una relación estrecha
y duradera con él.
Lucifer fue el primero en dudar del carácter de Dios. Esas dudas
desembocaron en la mayor batalla de la historia del universo. Desde entonces,
«Satanás procura constantemente mantener las mentes humanas ocupadas en
aquellas cosas que les impedirán obtener el conocimiento de Dios» (Elena G. de
White, Testimonios para la iglesia, t. 5, p. 692). A Satanás no le preocupa qué
imagen tengamos de Dios (panteísmo, ateísmo, deísmo, etc.), siempre y cuando no
sea la imagen correcta.
Lee
Génesis 3: 1 al 5. ¿Cuál era el objetivo de Lucifer en su conversación con Eva?
¿Qué mentiras dijo a Eva acerca del carácter de Dios?
Gén 3:1
Pero la serpiente(A) era astuta, más que todos los animales del campo
que Jehová Dios había hecho; la cual dijo a la mujer: ¿Conque Dios os ha dicho:
No comáis de todo árbol del huerto?
Gén 3:2 Y la
mujer respondió a la serpiente: Del fruto de los árboles del huerto podemos
comer;
Gén 3:3 pero
del fruto del árbol que está en medio del huerto dijo Dios: No comeréis de él,
ni le tocaréis, para que no muráis.
Gén 3:4
Entonces la serpiente dijo a la mujer: No moriréis;
Gén 3:5 sino
que sabe Dios que el día que comáis de él, serán abiertos vuestros ojos, y
seréis como Dios, sabiendo el bien y el mal.
En última instancia, el mensaje de Satanás a Eva fue este: «Dios te
oculta información. No quiere lo mejor para ti. No puedes confiar en él». En
síntesis: «Desde el principio de la gran controversia, Satanás se propuso
desfigurar el carácter de Dios, y despertar rebelión contra su ley» (Elena G.
de White, Patriarcas y profetas, p. 308).
¿Cómo se distorsiona hoy el carácter de Dios en nuestro mundo?
Y, aún más importante, ¿de qué manera podrías tú mismo haber transmitido una
imagen equivocada de él a quienes te rodean?

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