Domingo 19 de abril | Lección 4
EL ARMA MÁS PODEROSA
Antes de explorar por qué la Biblia es tan valiosa y cómo
profundizar en nuestro estudio personal de ella, debemos tomar consciencia de
que uno de los ataques más significativos de Satanás contra nuestra relación
con Dios consiste en impedir que dediquemos tiempo a comunicarnos con él
mediante el estudio de su Palabra. Mantener a las personas lejos de la Biblia
mediante los negocios, la apatía, el cansancio o la duda es su estrategia
número uno. Él sabe que dedicar tiempo a estar con Dios mediante el estudio de
las Escrituras revive y nutre nuestra vida espiritual. Por lo tanto, ¡hará todo
lo posible para impedirlo!
«Satanás emplea cuantos medios puede para impedir que los
hombres conozcan la Biblia, cuyo claro lenguaje revela sus engaños» (Elena G.
de White, El conflicto de los siglos, p. 579). Satanás sabe que la poderosa
Palabra de Dios lo hace impotente. Sabe que la oración y el estudio de la
Biblia son las armas más poderosas que la humanidad puede usar contra él
(Efe. 6: 17, 18; Heb. 4: 12), así que hace todo lo posible para
impedir que estudiemos las Escrituras y oremos. Sabe que las palabras de Dios
son poderosas y que no solo dieron existencia a este mundo (Sal. 33: 6), sino
también pueden resucitar a los muertos (Juan 11: 41-44) y darnos fuerzas para
vencer (Mat. 4: 1-11).
Al alejar de la Biblia al pueblo de Dios, Satanás afecta no
solo nuestra relación con el Señor, sino también nuestras relaciones con los
demás. La relación entre los cónyuges se vuelve tensa, gritamos a nuestros
hijos y no tenemos paciencia con nuestros amigos o compañeros de trabajo. La
vida parece demasiado ajetreada; nos sentimos estresados, agobiados y sin
ninguna vía de escape. Sorprendentemente, a menudo no nos detenemos lo
suficiente como para darnos cuenta de qué está ocurriendo. Podemos pensar que estamos
cerca de Dios, pero nos debilitamos más y más a medida que pasa el tiempo sin
que abramos su Palabra.
Aunque
nuestra relación con Dios está a veces llena de altibajos e inconsistencias,
Dios es maravillosamente constante, como lo afirma Lamentaciones 3: 22 y 23.
¿Qué notas en estos versículos y cómo se relacionan ellos con nuestra
naturaleza humana?
Lam 3:22 Por la misericordia de Jehová no hemos sido
consumidos, porque nunca decayeron sus misericordias.
Lam 3:23 Nuevas son cada mañana; grande es tu
fidelidad.
Como querubín protector, antes de su caída (Eze. 28: 14-17),
Lucifer conoció el increíble poder de Dios y escuchó sus palabras. Ahora odia
la verdad, y eso explica por qué nuestra mente se entumece y nuestro corazón se
embota cuando no elegimos escuchar y aplicar las palabras de Dios a nuestra
vida.
¿Cuán indeciso o inconsistente eres en tu vida
devocional? ¿Qué te dice tu respuesta acerca de la necesidad de hacer algunos
cambios?

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