Martes 21 de abril | Lección 4
LA VERDAD BÍBLICA
Una tendencia entre algunos teólogos liberales en la década
de 1960 fue describir a Dios fuera del campo de la teología. En 2017, una
portada de la revista Time publicó un artículo titulado: «¿Ha muerto la
verdad?». Esta tendencia es interesante pues ilustra la posición actual de
nuestra sociedad al respecto. El concepto mismo de «verdad» ha decaído a tal
punto que ya nadie sabe en qué consiste o dónde radica. Según la cultura
popular, no existe un criterio normativo para decidir qué es verdad y qué no lo
es, ni un fundamento que permanezca constante, del que se pueda depender y
resista la prueba del tiempo. Por el contrario, Jesús dijo: «Yo soy [...] la
verdad» (Juan 14: 6). Su Palabra da testimonio de él como la verdad más plena y
pura.
Lee
detenidamente los siguientes tres versículos. ¿Qué notas en ellos? Juan 17: 17;
Proverbios 30: 5, 6; Salmo 12: 6
Jua 17:17 Santifícalos en tu verdad; tu palabra es
verdad.
Pro 30:5 Toda palabra de Dios es limpia;
El es escudo a los que en él esperan.
Pro 30:6 No añadas a sus palabras, para que no te
reprenda,
Y seas hallado mentiroso.
Sal 12:6 Las palabras de Jehová son palabras limpias,
Como plata refinada en horno de tierra,
Purificada siete veces.
La Biblia declara que Jesús, quien es la verdad fundamental,
no cambia (Heb. 13: 8). Al mismo tiempo, a medida que leemos la Palabra de
Dios, nuestra comprensión de él y de su verdad puede crecer. «Hay minas de
verdad que ha de descubrir todavía el investigador ferviente» (Elena G. de
White, Testimonios para la iglesia, t. 5, p. 659). Al hablar de «verdad», Elena
G. de White siempre se refería a la que Dios reveló en su Palabra. Podemos
buscar luz adicional en la Biblia porque esta nunca contradice verdades
pasadas, sino que se basa en ellas.
Lee 1
Tesalonicenses 2: 13; Salmo 33: 4 y 5 y Efesios 1: 13. ¿Qué mensaje contienen
estos textos?
1Ts 2:13 Por lo cual también nosotros sin cesar damos
gracias a Dios, de que cuando recibisteis la palabra de Dios que oísteis de
nosotros, la recibisteis no como palabra de hombres, sino según es en verdad,
la palabra de Dios, la cual actúa en vosotros los creyentes.
Sal 33:4 Porque recta es la palabra de Jehová,
Y toda su obra es hecha con fidelidad.
Sal 33:5 El ama justicia y juicio;
De la misericordia de Jehová está llena la
tierra.
Efe 1:13 En él también vosotros, habiendo oído la
palabra de verdad, el evangelio de vuestra salvación, y habiendo creído en él,
fuisteis sellados con el Espíritu Santo de la promesa,
La Biblia y solo ella debe ser la fuente por excelencia de lo
que entendemos por verdad. Todas las demás fuentes deben ser probadas mediante
la Palabra de Dios, incluso lo que consideramos «razonable».
Algunas personas argumentan que la verdad no existe. Esa
afirmación es contradictoria, pues el hecho mismo de afirmar que la verdad no
existe significa proclamar una presunta verdad. Además, es contraria a sí
misma, pues si la verdad no existe, tampoco esa afirmación es verdad.

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