Lección 4 | Viernes 24 de abril
PARA ESTUDIAR Y MEDITAR
¿Cómo evaluarías las palabras que has pronunciado durante las
últimas 24 horas? ¿Fueron afectuosas, amables, alegres y edificantes o
expresaron frustración, cansancio, ansiedad, ira, maledicencia y maldad? La
Biblia dice: «De la abundancia del corazón habla la boca» (Mat. 12: 34). Cuando
hay basura en nuestro corazón, ella se pone de manifiesto en nuestras palabras.
Todos hemos experimentado frustración, cansancio y estrés.
Estos estados de ánimo inciden en lo que decimos, cosas de las que, después,
nos arrepentimos. A diferencia de ello, cuando nuestro corazón rebosa de amor,
este fluye a través de nuestras palabras.
De la misma manera, la Biblia habla acerca del corazón de
Dios y de sus intenciones para con nosotros. Es asombroso pensar que esas
palabras, que provienen directamente del corazón divino, están a nuestro
alcance en la Biblia y han tenido un poder asombroso a lo largo de la historia.
«Una cosa es tratar la Biblia como un manual de instrucción
moral, y prestarle atención mientras esté de acuerdo con el espíritu de la
época y nuestra situación en el mundo; pero otra cosa es considerarla como lo
que en realidad es: la palabra del Dios viviente, la palabra que es nuestra
vida, la palabra que ha de moldear nuestras acciones, nuestros dichos y
nuestros pensamientos. Concebir la Palabra de Dios como algo inferior a esto,
es rechazarla. Y este rechazo de parte de los que profesan creer en ella es una
de las principales causas del escepticismo y la incredulidad de los jóvenes»
(Elena G. de White, La educación, p. 234).
PREGUNTAS
PARA DIALOGAR:
1. ¿Cuál es el fundamento lógico y racional de tu fe?
Probablemente sea mucho mayor de lo que imaginas.
2. ¿Cómo puedes asegurarte de que el estudio de la Biblia y
la oración sea el fundamento de tu relación con Dios? ¿Sería posible
relacionarse con Dios sin orar y estudiar la Biblia?
3. Si alguien quisiera profundizar su relación con Dios, ¿en
qué parte de la Biblia le aconsejarías comenzar su lectura?
4. ¿Cómo es posible vivir de acuerdo con toda palabra que
sale de la boca del Señor? (Deut. 8: 3). ¿Cómo podría ocurrir eso en tu vida?
5. ¿Qué nos dicen los siguientes pasajes acerca de las
palabras de Dios? Hebreos 11: 3; Salmo 33: 6; Mateo 11: 4, 5; 1 Tesalonicenses
4: 16; Efesios 6: 17; Santiago 1: 21.
RESUMEN:
La Biblia es vital y poderosa, y su lectura es fundamental
para el desarrollo de nuestra relación con Dios. No solo nos enseña acerca del
maravilloso carácter de Dios y sus interacciones con la humanidad a lo largo de
la historia, sino también nos habla hoy cuando acudimos a ella con humildad.

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