Lección 5: Para el 2 de mayo de 2026
CÓMO ESTUDIAR LA BIBLIA
Sábado 25 de abril
LEE PARA
EL ESTUDIO DE ESTA SEMANA: Juan 15: 1–8; Marcos 1: 35; 1 Crónicas 16: 11; Salmo 119: 105; Isaías
50: 4; 55: 1–13.
PARA
MEMORIZAR:
«Así será mi palabra que sale de mi boca, no volverá a mí
vacía, antes hará lo que yo quiero, y prosperará en lo que le ordené» (Isa. 55:
11).
Piensa en la ocasión en que tuviste en tus manos tu primera
Biblia. Tal vez eras niño y te la obsequió un pariente cristiano o la compraste
tú mismo cuando ya eras adulto. Independientemente de cuánto tiempo hace que la
tienes, considera el valor que das a ese libro sagrado. ¿Es una de tus
posesiones más preciadas o das por sentado que tienes la Palabra viva de Dios
al alcance de la mano? ¿Te cuesta ser constante en su lectura? ¿Te has
preguntado alguna vez por dónde comenzar a leerla o cómo puedes leerla para
acercarte más a Dios?
Martín Lutero dijo en una ocasión: «Durante varios años he
leído la Biblia dos veces al año. Si ella fuera un imponente árbol y todas sus
palabras fueran pequeñas ramas, yo las habría tocado a todas con el anhelo de
saber qué había en ellas y qué tenían para ofrecer».
Ya sea que estés dedicando cada día tiempo a la lectura
provechosa de la Biblia o que esta permanezca casi siempre cerrada en un
estante, lo cierto es que, mediante su estudio, todos podemos desarrollar
nuestra relación con Dios. Esta semana exploraremos algunas maneras prácticas
de estudiar apropiadamente la Palabra de Dios.

Comentarios
Publicar un comentario