Viernes 1° de mayo | Lección 5
PARA ESTUDIAR Y MEDITAR
El propósito del estudio de la Biblia es conocer a Dios y
crecer en tu relación con él, porque en esto consiste la vida eterna, en estar
con aquel a quien amamos (Juan 5: 39; 17: 3).
El compromiso mutuo es parte de cualquier relación. Jesús
dice, en Apocalipsis 3: 20, que desea entablar ese tipo de vínculo con nosotros
para que podamos aprender más acerca de él, nuestro Creador. Debemos explorar
constantemente la Biblia como un minero que busca gemas preciosas. Siempre hay
algo más que espigar, no importa cuántas veces hayamos leído ciertas historias
o pasajes bíblicos.
«Cualquiera que sea el alcance intelectual del hombre, no
crea ni por un instante que no necesita escudriñar cabalmente de continuo las
Escrituras para obtener mayor luz. Como pueblo, somos llamados individualmente
a ser estudiantes de la profecía» (Elena G. de White, El otro poder, p. 34).
No debemos pretender que la Biblia coincida con nuestras
opiniones o pensamientos. «¿Cómo investigaremos las Escrituras? ¿Hemos de
clavar las estacas doctrinales una por una y luego procurar que la Escritura se
ajuste a nuestras opiniones establecidas? ¿O tomaremos nuestras ideas y
conceptos de la Escritura y mediremos nuestras teorías desde todo ángulo por la
Palabra de verdad? Muchos que leen y enseñan la Biblia no comprenden la
preciosa verdad que están estudiando o enseñando. [...] Muchos dan a la Palabra
de Dios un significado que se adecua a sus propias opiniones» (Elena G. de
White, El otro poder, pp. 30, 31).
PREGUNTAS
PARA DIALOGAR:
1. ¿Con qué actitud sueles acercarte a la Biblia? ¿Hay algo
que debas modificar? ¿Por qué es tan crucial una actitud de humildad y
consagración a la Palabra?
2. ¿Hay alguna opinión preconcebida que debas abandonar para
permitir que las Escrituras hablen por sí mismas? Si es así, ora acerca de ello
ya mismo.
3. ¿Cómo puede el deseo de encontrar algo novedoso en la
Biblia, especialmente con propósitos egoístas, convertirse en una piedra de
tropiezo en la relación de una persona con Dios?
RESUMEN: El
estudio personal de la Biblia está en el centro mismo de una relación vibrante
y duradera con Dios. La Palabra de Dios habla a nuestra realidad actual de
manera significativa, al igual que lo ha hecho a lo largo de la historia. Así
como mantenemos viva cualquier amistad, debemos buscar formas de mantener viva
nuestra vida devocional mientras permanecemos en Jesús, confiando en su promesa
de que «mi palabra que sale de mi boca, no volverá a mí vacía, antes hará lo
que yo quiero, y prosperará en lo que le ordené» (Isa. 55: 11).

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