Lección 10 | Viernes 5 de junio
PARA ESTUDIAR Y MEDITAR
La Biblia utiliza a menudo metáforas agrícolas para describir
nuestra condición espiritual. Oseas 10: 12 es un ejemplo que capta lo que hemos
analizado esta semana: «Siembren para ustedes en justicia, sieguen cosecha de
amor. Aren su tierra sin labrar, porque es tiempo de buscar al Señor, hasta que
venga y les enseñe justicia».
Hacemos surcos en la tierra dura, sembramos, cosechamos y
buscamos a Dios para acercarnos a él. La tierra de nuestros corazones debe
estar preparada para recibir la lluvia del Espíritu Santo. Dios puede darnos el
deseo de hacer esa preparación para entablar una relación con él (ver Fil. 2:
12, 13). Tenemos que dirigirnos a Dios y aferrarnos a él. Él obrará entonces en
nosotros para completar la tarea.
El siguiente texto contiene un gran ejemplo de lo que
significa aferrarse a Dios: «Sus ojos vieron lo que el Señor hizo con motivo de
Baal Peor, que destruyó a todo el que fue en pos de Baal Peor. Pero ustedes que
fueron fieles al Señor su Dios, todos están vivos hoy» (Deut. 4: 3, 4).
PREGUNTAS
PARA DIALOGAR:
1. «Y no nos dejes caer en tentación, sino líbranos del mal»
(Mat. 6: 13). Jesús enseñó específicamente a sus discípulos a orar de esta
manera. ¿Mantenemos esta línea de pensamiento en nuestras oraciones diarias?
¿Oras con regularidad pidiendo protección contra la tentación y el pecado?
2. ¿Cómo explicarías el precioso don del manto de justicia de
Cristo a un no cristiano o a un nuevo creyente?
3. ¿Cómo se relaciona el manto de justicia de Cristo con el
mensaje del Santuario acerca del perdón divino y la purificación del pecador
arrepentido? ¿En qué medida comprendes la belleza y la riqueza de este mensaje?
RESUMEN:

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