Lección 7: Para el 16 de mayo de 2026
LA ORACIÓN
Sábado 9 de mayo
LEE PARA EL ESTUDIO DE ESTA SEMANA: 1 Reyes 19: 1–18; Mateo
6: 5–8; Lucas 11: 2–4; Mateo 6: 5–15; Daniel 9: 4–19; Romanos 8: 26, 27.
TEXTO PARA MEMORIZAR:
«Pueblos, esperen en él en todo tiempo, derramen ante él su
corazón. Dios es nuestro refugio» (Sal. 62: 8).
¿Cómo es tu vida de oración? ¿Con qué frecuencia oras? ¿Con
cuánto fervor? ¿Con qué expectación? ¿Oras a diario o solo en situaciones de
emergencia? Tus oraciones ¿son siempre de petición o también alabas a Dios en
ellas?
Además, ¿oras de mañana, antes de comer y quizás a lo largo
de tu ajetreado día? Tal vez hayas formado parte de un grupo de oración regular
o incluso hayas orado ininterrumpidamente de manera mental a lo largo del día.
¿Has experimentado por medio de la oración el poder y la presencia
transformadora de Dios en tu vida?
La oración es la conexión constante entre nosotros (los
sarmientos o ramas) y Jesús (la Vid). «Si queremos crecer y fructificar,
tenemos que absorber continuamente savia y nutrición de la viviente Vid, porque
separados de ella no tenemos fuerza» (Elena G. de White, Primeros escritos, p.
104). He allí la bendición de la oración permanente. Dios nos escucha y siempre
responde a su tiempo y de la manera perfecta, aunque no siempre como esperamos.
Esta semana estudiaremos el ejemplo de otros personajes
bíblicos y consideraremos formas prácticas de fortalecer la oración en nuestra
vida diaria.

Comentarios
Publicar un comentario