Lección 8 | Miércoles 20 de mayo
EJEMPLOS DE FE
Dedica hoy algún tiempo a estudiar
Hebreos 11, el gran capítulo de la fe. Léelo de corrido y en voz
audible. Vuelve a leerlo y escribe lo que piensas en respuesta a las siguientes
preguntas:
• Considera el versículo 1. ¿Qué esperas hoy que aún no
puedes ver? (Piensa en necesidades inmediatas y anhelos relacionados con la
Eternidad).
• ¿Qué papel cumple la fe en tu testimonio personal y en tu
conversión?
• Vuelve a leer el versículo 3, que habla acerca de Dios y la
Creación. ¿Por qué la existencia del Dios creador debería ser, en muchos
sentidos, lo más fácil de asumir por fe?
• Lee el versículo 6 y resume su mensaje con tus propias
palabras.
• Los versículos 7 al 40 consignan la vida de varios
personajes bíblicos. ¿Por qué la fe es el factor principal de la sólida
relación de esas personas con Dios?
Heb 11:1 Es, pues, la fe la certeza de lo que se
espera, la convicción de lo que no se ve.
Heb 11:2 Porque por ella alcanzaron buen testimonio
los antiguos.
Heb 11:3 Por la fe entendemos haber sido constituido
el universo por la palabra de Dios, de modo que lo que se ve fue hecho de lo
que no se veía.
Heb 11:4 Por la fe Abel ofreció a Dios más excelente
sacrificio que Caín, por lo cual alcanzó testimonio de que era justo, dando
Dios testimonio de sus ofrendas; y muerto, aún habla por ella.
Heb 11:5 Por la fe Enoc fue traspuesto para no ver
muerte, y no fue hallado, porque lo traspuso Dios; y antes que fuese
traspuesto, tuvo testimonio de haber agradado a Dios.
Heb 11:6 Pero sin fe es imposible agradar a Dios;
porque es necesario que el que se acerca a Dios crea que le hay, y que es
galardonador de los que le buscan.
Heb 11:7 Por la fe Noé, cuando fue advertido por Dios
acerca de cosas que aún no se veían, con temor preparó el arca en que su casa
se salvase; y por esa fe condenó al mundo, y fue hecho heredero de la justicia
que viene por la fe.
Heb 11:8 Por la fe Abraham, siendo llamado, obedeció
para salir al lugar que había de recibir como herencia; y salió sin saber a
dónde iba.
Heb 11:9 Por la fe habitó como extranjero en la tierra
prometida como en tierra ajena, morando en tiendas con Isaac y Jacob,
coherederos de la misma promesa;
Heb 11:10 porque esperaba la ciudad que tiene
fundamentos, cuyo arquitecto y constructor es Dios.
Heb 11:11 Por la fe también la misma Sara, siendo
estéril, recibió fuerza para concebir; y dio a luz aun fuera del tiempo de la
edad, porque creyó que era fiel quien lo había prometido.
Heb 11:12 Por lo cual también, de uno, y ése ya casi
muerto, salieron como las estrellas del cielo en multitud, y como la arena
innumerable que está a la orilla del mar.
Heb 11:13 Conforme a la fe murieron todos éstos sin
haber recibido lo prometido, sino mirándolo de lejos, y creyéndolo, y saludándolo,
y confesando que eran extranjeros y peregrinos sobre la tierra.
Heb 11:14 Porque los que esto dicen, claramente dan a
entender que buscan una patria;
Heb 11:15 pues si hubiesen estado pensando en aquella
de donde salieron, ciertamente tenían tiempo de volver.
Heb 11:16 Pero anhelaban una mejor, esto es, celestial;
por lo cual Dios no se avergüenza de llamarse Dios de ellos; porque les ha
preparado una ciudad.
Heb 11:17 Por la fe Abraham, cuando fue probado, ofreció
a Isaac; y el que había recibido las promesas ofrecía su unigénito,
Heb 11:18 habiéndosele dicho: En Isaac te será llamada
descendencia;
Heb 11:19 pensando que Dios es poderoso para levantar
aun de entre los muertos, de donde, en sentido figurado, también le volvió a
recibir.
Heb 11:20 Por la fe bendijo Isaac a Jacob y a Esaú
respecto a cosas venideras.
Heb 11:21 Por la fe Jacob, al morir, bendijo a cada uno
de los hijos de José, y adoró apoyado sobre el extremo de su bordón.
Heb 11:22 Por la fe José, al morir, mencionó la salida
de los hijos de Israel, y dio mandamiento acerca de sus huesos.
Heb 11:23 Por la fe Moisés, cuando nació, fue escondido
por sus padres por tres meses, porque le vieron niño hermoso, y no temieron el
decreto del rey.
Heb 11:24 Por la fe Moisés, hecho ya grande, rehusó
llamarse hijo de la hija de Faraón,
Heb 11:25 escogiendo antes ser maltratado con el pueblo
de Dios, que gozar de los deleites temporales del pecado,
Heb 11:26 teniendo por mayores riquezas el vituperio de
Cristo que los tesoros de los egipcios; porque tenía puesta la mirada en el
galardón.
Heb 11:27 Por la fe dejó a Egipto, no temiendo la ira
del rey; porque se sostuvo como viendo al Invisible.
Heb 11:28 Por la fe celebró la pascua y la aspersión de
la sangre, para que el que destruía a los primogénitos no los tocase a ellos.
Heb 11:29 Por la fe pasaron el Mar Rojo como por tierra
seca; e intentando los egipcios hacer lo mismo, fueron ahogados.
Heb 11:30 Por la fe cayeron los muros de Jericó después
de rodearlos siete días.
Heb 11:31 Por la fe Rahab la ramera no pereció
juntamente con los desobedientes, habiendo recibido a los espías en paz.
Heb 11:32 ¿Y qué más digo? Porque el tiempo me faltaría
contando de Gedeón, de Barac, de Sansón, de Jefté,) de David, así como de
Samuel y de los profetas;
Heb 11:33 que por fe conquistaron reinos, hicieron
justicia, alcanzaron promesas, taparon bocas de leones,
Heb 11:34 apagaron fuegos impetuosos, evitaron filo de
espada, sacaron fuerzas de debilidad, se hicieron fuertes en batallas, pusieron
en fuga ejércitos extranjeros.
Heb 11:35 Las mujeres recibieron sus muertos mediante
resurrección; mas otros fueron atormentados, no aceptando el rescate, a fin de
obtener mejor resurrección.
Heb 11:36 Otros experimentaron vituperios y azotes, y a
más de esto prisiones y cárceles.
Heb 11:37 Fueron apedreados,) aserrados, puestos a
prueba, muertos a filo de espada; anduvieron de acá para allá cubiertos de
pieles de ovejas y de cabras, pobres, angustiados, maltratados;
Heb 11:38 de los cuales el mundo no era digno; errando
por los desiertos, por los montes, por las cuevas y por las cavernas de la
tierra.
Heb 11:39 Y todos éstos, aunque alcanzaron buen
testimonio mediante la fe, no recibieron lo prometido;
Heb 11:40 proveyendo Dios alguna cosa mejor para
nosotros, para que no fuesen ellos perfeccionados aparte de nosotros.
Conocer a Dios y tener una relación viva y sólida con él
requiere fe. ¿Cómo puedes fortalecer tu fe o animar a alguien cuya fe vacila?
He aquí algunas ideas: Una fe pequeña como una semilla de mostaza es poderosa y
es todo lo que necesitas para cultivar una relación con Dios (Mat. 17: 20). Si
estás dispuesto a cooperar con él, hará que tu fe crezca.
La fe es el resultado de escuchar a Dios hablándonos por
medio de su Palabra, la Biblia (Rom. 10: 17). Comprométete a estudiar la Biblia
y a orar diariamente.
Pide a Dios que aumente tu fe (Luc. 17: 5). Al igual que el
padre que acudió a Jesús con su hijo endemoniado y clamó con lágrimas: «¡Creo!
¡Ayuda mi poca fe!» (Mar. 9: 24), podemos reconocer nuestra incredulidad y
pedir a Dios que aumente nuestra fe.
La fe y la duda pueden coexistir (Mar. 9: 24). No te alejes
de Dios simplemente porque tengas dudas. Más bien, ocúpate en tu salvación con
temor y temblor (Fil. 2: 12-16) y ejercita tu fe en lugar de depender de la fe
de otros, como intentaron hacer cinco de las vírgenes (Mat. 25: 8).
Responde al Espíritu Santo y pídele que aumente su presencia
en tu vida.
Ejercita tu fe. Recuerda que la fe no es un sentimiento, sino
la decisión de creer y que Dios está presente incluso cuando no puedes verlo (2
Cor. 5: 7).
Considera las palabras del himno titulado «Grande, Señor, es
tu misericordia» (Himnario Adventista, Nº 55) como una oración personal de
gratitud a Dios por ser tan fiel.

Comentarios
Publicar un comentario