Lunes 25 de mayo | Lección 9
DESAFÍOS EN MI RELACIÓN
CON DIOS
La Biblia contiene numerosos mensajes acerca de nuestra
relación con Dios y de los obstáculos que nos impiden crecer en Cristo.
Considera las siguientes declaraciones de Pablo y de Jesús:
«Así, el que piensa estar firme, mire que no caiga» (1 Cor.
10: 12). Como en el caso de Sansón, la autosuficiencia te hará caer.
«No toques trompeta ante ti, como hacen los hipócritas [...]
para ser honrados por los hombres» (Mat. 6: 2). Deja de decir a todo el mundo
cuán bueno eres. Sé humilde como Jesús.
«Pero yo les digo: “El que mira a una mujer para codiciarla,
ya adulteró con ella en su corazón. Por tanto, si tu ojo derecho te es ocasión
de caer, sácalo y échalo de ti”» (Mat. 5: 28, 29). Haz lo que sea necesario
para erradicar la lujuria de tu corazón, pues esta es un obstáculo para tu
relación con Dios.
«No juzguen, para que no sean juzgados. Porque con el juicio
con que juzgan, serán juzgados» (Mat. 7: 1, 2). Deja de criticar y de juzgar a
los demás. Dios es el Juez. No pretendas ocupar su lugar (1 Cor. 4: 5).
«Pero yo les digo: “Amen a sus enemigos, bendigan a los que
los maldicen, hagan bien a los que los aborrecen, y oren por los que los
maltratan y persiguen”» (Mat. 5: 44). No odies a tus enemigos. Cuando albergas
sentimientos negativos contra quienes te tratan mal, esto erige
instantáneamente una barrera que obstaculiza tu relación con Dios. En lugar de
eso, ora por tus enemigos, y verás cómo cambia tu relación con Dios y con los
demás.
«Pero yo les digo: “Cualquiera que se enoje con su hermano
será culpado del juicio”» (Mat. 5: 22). Tal vez creas que es correcto enojarte
con quienes te rodean. ¿Cómo está afectando tu enojo tu relación con Dios y con
los demás? Estas son solo algunas cosas que nos hacen tropezar.
Jesús nos dijo qué debemos hacer
metafóricamente si nuestras manos, pies y ojos son instrumentos del pecado.
¿Qué nos aconsejó? Lee Marcos 9: 42 al 48.
Mar
9:42 Cualquiera que haga tropezar a uno
de estos pequeñitos que creen en mí, mejor le fuera si se le atase una piedra
de molino al cuello, y se le arrojase en el mar.
Mar
9:43 Si tu mano te fuere ocasión de
caer, córtala; mejor te es entrar en la vida manco, que teniendo dos manos ir
al infierno, al fuego que no puede ser apagado,
Mar
9:44 donde el gusano de ellos no muere,
y el fuego nunca se apaga.
Mar
9:45 Y si tu pie te fuere ocasión de
caer, córtalo; mejor te es entrar a la vida cojo, que teniendo dos pies ser
echado en el infierno, al fuego que no puede ser apagado,
Mar
9:46 donde el gusano de ellos no muere,
y el fuego nunca se apaga.
Mar
9:47 Y si tu ojo te fuere ocasión de
caer, sácalo; mejor te es entrar en el reino de Dios con un ojo, que teniendo
dos ojos ser echado al infierno,
Mar
9:48 donde el gusano de ellos no muere,
y el fuego nunca se apaga.
Amputarse una mano o un pie o extirparse un ojo a causa del
pecado es sin duda una metáfora extrema. El hecho de que Jesús la usara muestra
cuán grave era, en su opinión, el pecado y su impacto en nuestra vida. ¿Cuán
grave lo consideras tú?

Comentarios
Publicar un comentario