Viernes 3 de julio | Lección 1
PARA ESTUDIAR Y MEDITAR
Lee el capítulo «Corinto», de Los hechos de los apóstoles
(pp. 183-190), de Elena G. de White.
«Al predicar el evangelio en Corinto, el apóstol siguió un
plan diferente que en Atenas. [...] decidió seguir otro plan de acción en
Corinto, en sus esfuerzos por cautivar la atención de los despreocupados e
indiferentes. Resolvió evitar todas las discusiones y argumentos complicados, y
no “saber” entre los corintios, “sino a Jesucristo, y a este crucificado”»
(Elena G. de White, Los hechos de los apóstoles, p. 184).
«Pablo tuvo cierto éxito, pero dudaba de la conveniencia de
edificar una iglesia con el material que allí encontró. Consideraba Corinto un
campo de trabajo muy cuestionable y decidió abandonarlo. [...]
»Mientras contemplaba la posibilidad de abandonar la ciudad
en busca de un campo más prometedor, [...] el Señor se le apareció en una
visión nocturna y le dijo: “No temas, sino habla, [...] porque tengo mucho
pueblo en esta ciudad”. Pablo entendió que se trataba de una orden para
permanecer en Corinto y una garantía de que el Señor haría crecer la semilla
sembrada. [...] Una gran iglesia se inscribió bajo la bandera de Jesucristo»
(Elena G. de White, Sketches from the life of Paul, pp. 106-107).
«Se registra que Pablo trabajó durante un año y seis meses en
Corinto. Sin embargo, sus esfuerzos no se limitaron exclusivamente a esa
ciudad.[...] Hizo de Corinto su cuartel general. [...] Así se levantaron varias
iglesias. [...] La ausencia de Pablo de las iglesias a su cargo se suplió en
parte con comunicaciones importantes y poderosas, que fueron recibidas
generalmente como la palabra de Dios. [...] Estas epístolas se leían en las
iglesias» (Elena G. de White, Sketches from the Life of Paul, p. 109).
PREGUNTAS PARA DIALOGAR:
1. Pablo estaba convencido de que era un apóstol de Jesús y
que ese llamado provenía de Dios. ¿Por qué es tan importante saber quiénes
somos y cuál es nuestro llamado?
2. Por un momento, Pablo sintió ganas de abandonar su labor
misionera en Corinto y marcharse de la ciudad. ¿Qué le hizo cambiar de opinión?
¿Cómo nos puede ayudar esto cuando sentimos ganas de abandonar un proyecto
misionero? Sin embargo, ¿podría haber ocasiones en las que debamos hacerlo?
3. Los miembros de la iglesia de Corinto estaban muy
influenciados por la cultura circundante. Esta es también una cruda realidad
entre nosotros hoy en día. ¿Cómo podemos estar en el mundo (Juan 17: 11, 15) y
no dejarnos influir por lo que «lo que hay en el mundo —los deseos de la carne,
la codicia de los ojos y la soberbia de la vida—» (1 Juan 2: 16)? ¿De qué otras
maneras nuestra iglesia está siendo influenciada negativamente por la cultura
circundante?

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