Martes 16 de junio | Lección 12
CONSEJOS PARA COMPARTIR A JESÚS
La pregunta para cada uno de nosotros es: ¿Con quién
compartes a Jesús? ¿Con el cartero, con el empleado de una tienda, con alguien
a quien ves a diario cuando paseas? Dios llama a cada creyente a colaborar con
él en esta obra y promete darnos «lengua de sabios para saber hablar palabra de
aliento al cansado» (Isa. 50: 4). También es deber del cristiano estar siempre
preparado para dar razón de la fe y la esperanza que hay en él (1 Ped. 3: 15).
Lee 1 Pedro 3: 8 al 15. ¿Qué nos dice la Palabra de
Dios en estos versículos?
1Pe 3:8 Finalmente, sed todos de un mismo sentir,
compasivos, amándoos fraternalmente, misericordiosos, amigables;
1Pe 3:9 no devolviendo mal por mal, ni maldición por
maldición, sino por el contrario, bendiciendo, sabiendo que fuisteis llamados
para que heredaseis bendición.
1Pe 3:10 Porque:
El que quiere amar la vida
Y ver días buenos,
Refrene su lengua de mal,
Y sus labios no hablen engaño;
1Pe 3:11 Apártese del mal, y haga el bien;
Busque la paz, y sígala.
1Pe 3:12 Porque los ojos del Señor están sobre los
justos,
Y sus oídos atentos a sus oraciones;
Pero el rostro del Señor está contra aquellos
que hacen el mal.
1Pe 3:13 ¿Y quién es aquel que os podrá hacer daño, si
vosotros seguís el bien?
1Pe 3:14 Mas también si alguna cosa padecéis por causa
de la justicia, bienaventurados sois. Por tanto, no os amedrentéis por temor de
ellos, ni os conturbéis,
1Pe 3:15 sino santificad a Dios el Señor en vuestros
corazones, y estad siempre preparados para presentar defensa con mansedumbre y
reverencia ante todo el que os demande razón de la esperanza que hay en
vosotros;
He aquí algunos consejos sencillos para tener en cuenta a la
hora de compartir a Jesús con las personas:
§ Desarrolla una amistad con las
personas. Tu calidez, amabilidad y genuino interés en ellas las ayudará a
acercarse a Dios. Algunos llaman a esto «evangelismo de la amistad».
§ Ora para que el Espíritu Santo obre
en el corazón de esas personas. Pide a Dios que cree oportunidades adecuadas
para interactuar con ellas.
§ Busca maneras naturales de hablar de
tus propias experiencias de fe o de ofrecer una oración por esas personas. Pide
a Dios que te dé audacia, pero también delicadeza en tu acercamiento.
§ Busca formas de poner en contacto a
tu nuevo amigo con otras personas de tu iglesia para que pueda experimentar la
aceptación de la comunidad eclesial. Un estudio bíblico en un grupo pequeño es
un buen paso.
§ Ora acerca de las necesidades o
preguntas específicas que pueda tener tu nuevo amigo y busca una oportunidad
para mostrarle cómo la Biblia ofrece consuelo, consejo y orientación para
nuestra vida. Al principio, puedes limitarte a compartir una promesa bíblica o
a responder alguna pregunta, lo que abrirá la puerta a diálogos más profundos.
Ora también para que eso ocurra.
§ Llegará un momento en que querrás
preguntar a tu amigo si le gustaría dar el siguiente paso: estudiar la Biblia y
finalmente ser bautizado. No te precipites, pero tampoco te retrases. Ora al
respecto.
§ Nuestras acciones deben revelar
quiénes somos. La manera en que tratamos a otros habla mucho. A medida que
nuestro carácter es modelado a semejanza del de Dios (santificación), viviremos
para atraer a las personas a él.

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