Domingo 14 de junio | Lección 12
POR TESTIMONIO
Lee la Gran Comisión en Mateo 28: 18 al 20. Toma nota
de los diferentes mensajes de Jesús cuando usa las palabras «toda», «todas»,
«todo», «todos».
Mat 28:18 Y Jesús se acercó y les habló diciendo: Toda
potestad me es dada en el cielo y en la tierra.
Mat 28:19 Por tanto, id, y haced discípulos a todas las
naciones, bautizándolos en el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu
Santo;
Mat 28:20 enseñándoles que guarden todas las cosas que
os he mandado; y he aquí yo estoy con vosotros todos los días, hasta el fin del
mundo. Amén.
Jesús nos ordenó compartir su mensaje con el mundo: «Vayan y
hagan discípulos». La misión de la Iglesia Adventista del Séptimo Día es hacer
discípulos que hagan, a su vez, otros discípulos. De ese modo, todos estamos
proclamando el evangelio eterno y los mensajes de los tres ángeles (Apoc. 14:
6-12) a fin de preparar a nuestro mundo para el pronto regreso de Jesús.
Todo aquel que haya recibido una nueva vida en Cristo está
llamado a dar testimonio. Sin embargo, muchos creyentes no están dispuestos a
hacerlo por temor o porque no saben cómo. Piensan que la testificación consiste
en predicar a viva voz en una concurrida calle o dar un complejo estudio
bíblico, y entonces sacuden la cabeza diciendo: «¡Oh no! ¡Eso no es para mí!
Soy introvertido. La sola idea me aterra».
Sin embargo, el verdadero testimonio es simplemente el
resultado de lo que Dios ha hecho y está haciendo en tu vida, es compartir con
otros lo que aprendes del Señor a medida que tu relación con él se desarrolla.
Dios es muy bondadoso, y lo que ha hecho por nosotros es la mejor noticia que
este mundo puede escuchar. No podemos ni debemos callar. Él te ha redimido, te
ha llamado por tu nombre y eres suyo. ¿Puede haber una mejor noticia que esa
para compartir?
Aunque los discípulos de la iglesia primitiva no eran cultos
ni elocuentes, podemos aprender de ellos.
Lee Hechos 1: 8 y 4: 13. ¿Cómo daba testimonio la
iglesia primitiva? ¿Qué impacto tuvieron Pedro y Juan en quienes los escucharon
testificar?
Hch 1:8 pero recibiréis poder, cuando haya venido
sobre vosotros el Espíritu Santo, y me seréis testigos en Jerusalén, en toda
Judea, en Samaria, y hasta lo último de la tierra.
Hch 4:13 Entonces viendo el denuedo de Pedro y de
Juan, y sabiendo que eran hombres sin letras y del vulgo, se maravillaban; y
les reconocían que habían estado con Jesús.
Pedro y Juan declararon: «No podemos dejar de decir lo que
hemos visto y oído» (Hech. 4: 20). «Habían estado con Jesús» (Hech. 4: 13) y se
sentían compelidos a compartir su experiencia. El Espíritu Santo les dio
audacia y un poder convincente a sus palabras.
Dedica ahora algún tiempo a orar. Pide a Dios valor
para compartir tu testimonio con otros y sabiduría para saber cuándo hablar y
qué decir. Lee 1 Juan 4: 7 al 11 y ora por este tipo de amor
1Jn 4:7 Amados, amémonos unos a otros; porque el amor
es de Dios. Todo aquel que ama, es nacido de Dios, y conoce a Dios.
1Jn 4:8 El que no ama, no ha conocido a Dios; porque
Dios es amor.
1Jn 4:9 En esto se mostró el amor de Dios para con
nosotros, en que Dios envió a su Hijo unigénito al mundo, para que vivamos por
él.
1Jn 4:10 En esto consiste el amor: no en que nosotros
hayamos amado a Dios, sino en que él nos amó a nosotros, y envió a su Hijo en
propiciación por nuestros pecados.
1Jn 4:11 Amados, si Dios nos ha amado así, debemos
también nosotros amarnos unos a otros.

Comentarios
Publicar un comentario