Jueves 18 de junio | Lección 12
RECUPERADOS
Todos hemos tenido momentos de debilidad, vacilación,
infidelidad o tibieza en nuestra experiencia con Dios. ¿Cómo recuperaste una
relación estable con él?
Zacarías 10 contiene algunos mensajes hermosos acerca
de cómo Dios trajo a su pueblo nuevamente a él. Lee detenidamente este capítulo
y toma nota de los mensajes principales.
Zac 10:1 Pedid
a Jehová lluvia en la estación tardía. Jehová hará relámpagos, y os dará lluvia
abundante, y hierba verde en el campo a cada uno.
Zac 10:2 Porque los terafines han dado vanos oráculos,
y los adivinos han visto mentira, han hablado sueños vanos, y vano es su
consuelo; por lo cual el pueblo vaga como ovejas, y sufre porque no tiene
pastor.
Zac 10:3 Contra los pastores se ha encendido mi enojo,
y castigaré a los jefes; pero Jehová de los ejércitos visitará su rebaño, la
casa de Judá, y los pondrá como su caballo de honor en la guerra.
Zac 10:4 De él saldrá la piedra angular, de él la
clavija, de él el arco de guerra, de él también todo apremiador.
Zac 10:5 Y serán como valientes que en la batalla
huellan al enemigo en el lodo de las calles; y pelearán, porque Jehová estará
con ellos; y los que cabalgan en caballos serán avergonzados.
Zac 10:6 Porque yo fortaleceré la casa de Judá, y
guardaré la casa de José, y los haré volver; porque de ellos tendré piedad, y
serán como si no los hubiera desechado; porque yo soy Jehová su Dios, y los
oiré.
Zac 10:7 Y será Efraín como valiente, y se alegrará su
corazón como a causa del vino; sus hijos también verán, y se alegrarán; su
corazón se gozará en Jehová.
Zac 10:8 Yo los llamaré con un silbido, y los reuniré,
porque los he redimido; y serán multiplicados tanto como fueron antes.
Zac 10:9 Bien que los esparciré entre los pueblos, aun
en lejanos países se acordarán de mí; y vivirán con sus hijos, y volverán.
Zac 10:10 Porque yo los traeré de la tierra de Egipto,
y los recogeré de Asiria; y los traeré a la tierra de Galaad y del Líbano, y no
les bastará.
Zac 10:11 Y la tribulación pasará por el mar, y herirá
en el mar las ondas, y se secarán todas las profundidades del río; y la
soberbia de Asiria será derribada, y se perderá el cetro de Egipto.
Zac 10:12 Y yo los fortaleceré en Jehová, y caminarán en su nombre, dice Jehová.
Saber cómo relacionarse e interactuar con un ser querido que
se ha alejado del Señor puede ser un desafío. Tal vez te preguntes cómo podrían
haber sido diferentes las cosas o cómo interactuar con ellos ahora que tienen
una visión diferente del mundo. Quizá te sientes frustrado e impotente por las
malas decisiones que toman. Estos pensamientos siempre influirán en la manera
en que te relacionas con tu ser querido, y por eso es tan importante vivir y
hablar desde tu propia experiencia con tu Salvador.
El testimonio de tu vida, de tus acciones, palabras y
oraciones por tu cónyuge o hijo que se ha alejado de Dios puede cambiar
radicalmente su vida y su futuro (lee en Luc. 22: 31, 32 y Juan 21: 15-17 cómo
las oraciones de Jesús por Pedro cambiaron su futuro). Entrega a Dios cualquier
tristeza, juicio o condena respecto de ellos y pide a Dios que reemplace esos
sentimientos por el amor que solo él puede dar. Pídele que te cubra con su
carácter para que puedas desarrollar una actitud amorosa e interesada en el
bienestar de ellos. Recuerda que «ninguna otra influencia que pueda rodear al
alma humana ejerce tanto poder sobre ella como la de una vida abnegada. El
argumento más poderoso en favor del evangelio es un cristiano amante y amable»
(Elena G. de White, El ministerio de curación, p. 338).
El ejemplo de una vida coherente que dirige la atención de
las personas hacia Cristo hará que quienes lo han rechazado vean en nosotros
algo que solo puede provenir de Dios. Verán una paz que sobrepasa todo
entendimiento, un amor que nunca nos abandonará y una esperanza que cree contra
viento y marea. El amor de Dios por nosotros y nuestros seres queridos nunca
vacila. Podemos compartir este amor que recibimos cada día con quienes nos
rodean.
¿Qué se nos anima a hacer en Efesios 3: 17 al 19?
Efe 3:17 para que habite Cristo por la fe en vuestros
corazones, a fin de que, arraigados y cimentados en amor,
Efe 3:18 seáis plenamente capaces de comprender con
todos los santos cuál sea la anchura, la longitud, la profundidad y la altura,
Efe 3:19 y de conocer el amor de Cristo, que excede a
todo conocimiento, para que seáis llenos de toda la plenitud de Dios.

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