Lección 2 | Viernes 10 de julio
PARA ESTUDIAR Y MEDITAR
Lee el capítulo «El Calvario», de El Deseado de todas las
gentes (pp. 703-717), de Elena G. de White.
«En el pensamiento de las multitudes que viven, hoy la cruz
del Calvario está rodeada de sagrados recuerdos. Se relacionan con las escenas
de la crucifixión sagradas asociaciones. Pero en los días de Pablo, la cruz se
consideraba con sentimientos de repulsión y horror. El exaltar como Salvador de
la humanidad a uno que había muerto en la cruz provocaría naturalmente el
ridículo y la oposición.
»Pablo sabía bien cómo sería considerado su mensaje tanto por
los judíos como por los griegos de Corinto. [...] Entre sus oyentes judíos
había muchos a quienes encolerizaría el mensaje que él estaba por proclamar. Y,
a juicio de los griegos, sus palabras serían absurda locura. Sería considerado
mentalmente débil por tratar de mostrar cómo la cruz podría tener alguna
relación con la elevación del género humano o la salvación de la humanidad.
»Pero, para Pablo, la cruz era el único objeto de supremo
interés. Desde que fuera contenido en su carrera de persecución contra los
seguidores del crucificado Nazareno, no había cesado de gloriarse en la cruz.
En aquel entonces se le había dado una revelación del infinito amor de Dios,
según se revelaba en la muerte de Cristo; y se había producido en su vida una
maravillosa transformación que había puesto todos sus planes y propósitos en
armonía con el cielo. Desde aquella hora había sido un nuevo hombre en Cristo.
Sabía por experiencia personal que una vez que un pecador contempla el amor del
Padre, como se lo ve en el sacrificio de su Hijo, y se entrega a la influencia
divina, se produce un cambio de corazón, y Cristo es desde entonces todo en
todo» (Elena G. de White, Los hechos de los apóstoles, pp. 184-185).
PREGUNTAS PARA DIALOGAR:
1. En el huerto de Getsemaní, Jesús dijo: «Padre mío, si es
posible, pase de mí esta copa» (Mat. 26: 39). ¿Qué nos dice esta oración acerca
del inmenso precio que Jesús pagó en la cruz?
2. Pablo dice: «Lo insensato de Dios es más sabio que los
hombres» (1 Cor. 1: 25). ¿En qué aspectos es la sabiduría de Dios tan
diferente de la humana?
3. El mensaje de un Cristo crucificado era un escándalo para
los judíos y una locura para los griegos. ¿Qué temas bíblicos que predicamos
hoy pueden producir el mismo efecto en el público moderno y por qué?
4. Pablo dice que «el hombre natural no percibe las cosas del
Espíritu de Dios» (1 Cor. 2: 14). ¿Cómo podemos, entonces, hablar de Jesús a
estas personas de una manera que pueda tocar sus corazones? ¿O tal vez solo
nuestras acciones pueden lograrlo?

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