Lección 3 | Domingo 12 de julio
EL PROBLEMA DE LOS GRUPOS CERRADOS EN LA IGLESIA
La exhortación de Pablo a que «no haya entre ustedes
divisiones. Antes, estén perfectamente unidos en una misma mente y un mismo
parecer» (1 Cor. 1: 10) domina los cuatro primeros capítulos de 1
Corintios. De hecho, la mayoría de los eruditos coinciden en que la unidad es
el tema general que une todas las partes de la Carta.
Lee 1
Corintios 1: 12-17. ¿Cómo nos ayuda este pasaje a comprender cuán absurdo es
formar grupos en torno a los líderes locales? ¿Cuál es la solución de Pablo?
1Co 1:12 Quiero decir, que cada uno de vosotros dice:
Yo soy de Pablo; y yo de Apolos; y yo de Cefas; y yo de Cristo.
1Co 1:13 ¿Acaso está dividido Cristo? ¿Fue crucificado
Pablo por vosotros? ¿O fuisteis bautizados en el nombre de Pablo?
1Co 1:14 Doy gracias a Dios de que a ninguno de
vosotros he bautizado, sino a Crispo y a Gayo,
1Co 1:15 para que ninguno diga que fuisteis bautizados
en mi nombre.
1Co 1:16 También bauticé a la familia de Estéfanas; de
los demás, no sé si he bautizado a algún otro.
1Co 1:17 Pues no me envió Cristo a bautizar, sino a
predicar el evangelio; no con sabiduría de palabras, para que no se haga vana
la cruz de Cristo.
Pablo emplea palabras severas para describir la falta de
unidad entre los miembros de la iglesia de Corinto. Utiliza los términos
griegos sjisma («división», 1 Cor. 1: 10) y eris («contienda», 1 Cor. 1: 11).
El sustantivo sjisma (así como el verbo sjizō, que significa «dividir») es
utilizado en otras partes del Nuevo Testamento para describir las diferencias
de opinión que dan lugar a facciones. A su vez, el sustantivo eris aparece con
frecuencia en las listas de conductas impropias que los cristianos deben
evitar.
Lee
Romanos 1: 29; 13: 13; 1 Corintios 3: 3; 2 Corintios 12: 20; Gálatas 5: 20.
¿Qué otros pecados son enumerados junto con el de la contienda? ¿Qué nos dice
esto acerca de cuán malo es eso?
Rom 1:29 estando atestados de toda injusticia,
fornicación, perversidad, avaricia, maldad; llenos de envidia, homicidios,
contiendas, engaños y malignidades;
Rom 13:13 Andemos como de día, honestamente; no en
glotonerías y borracheras, no en lujurias y lascivias, no en contiendas y
envidia,
1Co 3:3 porque aún sois carnales; pues habiendo entre
vosotros celos, contiendas y disensiones, ¿no sois carnales, y andáis como
hombres?
2Co 12:20 Pues me temo que cuando llegue, no os halle
tales como quiero, y yo sea hallado de vosotros cual no queréis; que haya entre
vosotros contiendas, envidias, iras, divisiones, maledicencias, murmuraciones,
soberbias, desórdenes;
Gál 5:20 idolatría, hechicerías, enemistades, pleitos,
celos, iras, contiendas, disensiones, herejías,
Los desacuerdos en la iglesia de Corinto salieron a la luz,
incluso en forma de demandas judiciales entre unos y otros (1 Cor. 6: 1-3).
«Para avergonzarlos lo digo», afirma Pablo (1 Cor. 6: 5) acerca de estas
demandas entre los miembros de la iglesia. De hecho, ni siquiera dejaron a un
lado sus diferencias cuando celebraban la Cena del Señor (1 Cor. 11: 17-22).
El problema de la falta de unidad entre los miembros de la
iglesia es tan aterrador, y Pablo está tan preocupado por ello, que este es el
primer tema que aborda en su Carta a los Corintios
Lee nuevamente 1 Corintios 1: 12-27. Luego
reflexiona acerca de cómo este pasaje nos ayuda a comprender por qué los grupos
o facciones son tan peligrosos para la unidad de la iglesia. ¿Qué puede hacer
tu iglesia local para evitar este problema?

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