Lección 3 | Jueves 16 de julio
UN ESTILO DE VIDA QUE REFLEJA LA CRUZ
El hecho de que no debamos formar grupos cerrados o
camarillas, especialmente en torno a los líderes humanos, no significa que no
debamos apoyar a nuestros dirigentes. Se supone que debemos apreciar y ayudar a
quienes dirigen el trabajo de la iglesia. Dios encarga a las personas que
cumplan su ministerio en la tierra. Los líderes de la iglesia que muestran un
estilo de vida que refleja la sumisión representada por la cruz son dignos de
ser escuchados y seguidos.
Esto es así porque solo la cruz tiene el poder de revertir
cualquier forma manipuladora de control en favor de la sumisión a la Palabra de
Dios. Los líderes cristianos atribuyen el éxito de su ministerio solo a Dios.
En su ministerio terrenal, incluso Jesús, como ser humano, atribuyó la gloria a
Dios (Juan 17: 4).
Según Pablo, el ministerio cristiano fiel debe basarse en lo
que podemos llamar una teología de la cruz. La cruz es la revelación de la
sabiduría de Dios y de su poder para salvar. Al mismo tiempo, también muestra
la sabiduría humana como necedad. En 1 Corintios 4: 1-13, Pablo deja claro en
qué consiste esa teología de la cruz. En primer lugar, indica que es Dios quien
establece la norma para el liderazgo cristiano (1 Cor. 4: 1-5). En segundo
lugar, señala el hecho de que el sufrimiento por causa de Cristo es el sello
distintivo del verdadero ministerio cristiano (1 Cor. 4: 9, 11-13). Este
segundo punto merece ser desarrollado más a fondo.
Lee 2 Corintios
11: 23-28 y Colosenses 1: 24. ¿Qué nos enseña esto acerca de lo que significa
sufrir por causa de Cristo?
2Co 11:23 ¿Son ministros de Cristo? (Como si estuviera
loco hablo. Yo más; en trabajos más abundante; en azotes sin número; en
cárceles más; en peligros de muerte muchas veces.
2Co 11:24 De los judíos cinco veces he recibido
cuarenta azotes menos uno.
2Co 11:25 Tres veces he sido azotado con varas; una vez
apedreado; tres veces he padecido naufragio; una noche y un día he estado como
náufrago en alta mar;
2Co 11:26 en caminos muchas veces; en peligros de ríos,
peligros de ladrones, peligros de los de mi nación, peligros de los gentiles,
peligros en la ciudad, peligros en el desierto, peligros en el mar, peligros
entre falsos hermanos;
2Co 11:27 en trabajo y fatiga, en muchos desvelos, en
hambre y sed, en muchos ayunos, en frío y en desnudez;
2Co 11:28 y además de otras cosas, lo que sobre mí se
agolpa cada día, la preocupación por todas las iglesias.
Col 1:24 Ahora me gozo en lo que padezco por vosotros,
y cumplo en mi carne lo que falta de las aflicciones de Cristo por su cuerpo,
que es la iglesia;
Los líderes cristianos siguen las huellas de Jesús al estar
dispuestos a sufrir por sus hermanos y hermanas, e incluso, si es necesario, a
morir por su ministerio. Pablo se refiere a sí mismo y a Apolo como hombres
«sentenciados a muerte» (1 Cor. 4: 9). Se los describe como personas que se
enfrentan al «hambre, la sed y la desnudez», además de ser «abofeteados» y
estar «sin hogar» (1 Cor. 4: 11). También fueron insultados, perseguidos,
difamados y considerados «la hez del mundo, el desecho de todos» (1 Cor. 4:
12-13). Además, al referirse irónicamente a los corintios como ricos, reyes,
sabios y distinguidos (1 Cor. 4: 8, 10), Pablo demuestra que el orgullo no debe
tener cabida en el verdadero liderazgo cristiano, ya que es la raíz de la
división en la iglesia (1 Cor. 4: 6).
¿Cuánto has sufrido por causa de Cristo, sea cual
fuere tu función en la iglesia? ¿Qué lecciones se pueden extraer de tu
respuesta?

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