Martes 21 de julio | Lección 4
PROTEGIENDO LA
IDENTIDAD DE LA IGLESIA
En 1 Corintios 6: 1-11, Pablo continúa su discusión acerca de
cómo los cristianos deben abordar los problemas que involucran a personas de la
iglesia.
Lee 1 Corintios 5: 3, 12-13; 6: 1-13. ¿Qué está
tratando de enseñar Pablo a los corintios y a nosotros?
1Co 5:3 Ciertamente yo, como ausente en cuerpo, pero
presente en espíritu, ya como presente he juzgado al que tal cosa ha hecho.
1Co 5:12 Porque ¿qué razón tendría yo para juzgar a
los que están fuera? ¿No juzgáis vosotros a los que están dentro?
1Co 5:13 Porque a los que están fuera, Dios juzgará.
Quitad, pues, a ese perverso de entre vosotros.
1Co 6:1 ¿Osa alguno de vosotros, cuando tiene algo
contra otro, ir a juicio delante de los injustos, y no delante de los santos?
1Co 6:2 ¿O no sabéis que los santos han de juzgar al
mundo? Y si el mundo ha de ser juzgado por vosotros, ¿sois indignos de juzgar
cosas muy pequeñas?
1Co 6:3 ¿O no sabéis que hemos de juzgar a los
ángeles? ¿Cuánto más las cosas de esta vida?
1Co 6:4 Si, pues, tenéis juicios sobre cosas de esta
vida, ¿ponéis para juzgar a los que son de menor estima en la iglesia?
1Co 6:5 Para avergonzaros lo digo. ¿Pues qué, no hay
entre vosotros sabio, ni aun uno, que pueda juzgar entre sus hermanos,
1Co 6:6 sino que el hermano con el hermano pleitea en
juicio, y esto ante los incrédulos?
1Co 6:7 Así que, por cierto es ya una falta en
vosotros que tengáis pleitos entre vosotros mismos. ¿Por qué no sufrís más bien
el agravio? ¿Por qué no sufrís más bien el ser defraudados?
1Co 6:8 Pero vosotros cometéis el agravio, y
defraudáis, y esto a los hermanos.
1Co 6:9 ¿No sabéis que los injustos no heredarán el
reino de Dios? No erréis; ni los fornicarios, ni los idólatras, ni los adúlteros,
ni los afeminados, ni los que se echan con varones,
1Co 6:10 ni los ladrones, ni los avaros, ni los
borrachos, ni los maldicientes, ni los estafadores, heredarán el reino de Dios.
1Co 6:11 Y esto erais algunos; mas ya habéis sido
lavados, ya habéis sido santificados, ya habéis sido justificados en el nombre
del Señor Jesús, y por el Espíritu de nuestro Dios.
1Co 6:12 Todas las cosas me son lícitas, mas no todas
convienen;(A) todas las cosas me son lícitas, mas yo no me dejaré dominar de
ninguna.
1Co 6:13 Las viandas para el vientre, y el vientre
para las viandas; pero tanto al uno como a las otras destruirá Dios. Pero el
cuerpo no es para la fornicación, sino para el Señor, y el Señor para el
cuerpo.
La palabra griega pragma, traducida como «algo» en 1
Corintios 6: 1, es un término genérico que aquí se refiere a un asunto legal.
Es importante recordar que 1 Corintios 6: 1-11 no se refiere a un caso penal.
La autoridad de los tribunales civiles para los asuntos penales es afirmada en
Romanos 13: 1-5. Pablo aborda un caso de litigio después de tratar una
situación de inmoralidad sexual, tal como lo hizo Moisés en Deuteronomio 22:
22-24. Esto demuestra cuán bíblicamente fundamentada es la manera en que Pablo
trataba los problemas en la iglesia.
El hecho de que el caso de 1 Corintios 6: 1-11 esté enmarcado
por pasajes que tratan de la inmoralidad sexual (1 Cor. 5; 1 Cor. 6: 12-20)
puede sugerir que el asunto al que se refiere 1 Corintios 6: 1 también estaba
relacionado con la inmoralidad sexual. No sabemos con certeza de qué se
trataba, si era un asunto civil menor, como una disputa por una propiedad, o un
problema sexual.
Sea cual fuere el pragma en última instancia, Pablo no estaba
feliz de ver a los miembros de la iglesia llevar el tema ante un tribunal
civil. ¿No podían ellos, como hermanos cristianos, haberlo resuelto en lugar de
llevar el asunto ante «los injustos» (1 Cor. 6: 1)?
También es posible, como algunos suponen, que los litigantes
de 1 Corintios 6: 1 fueran el padre y el hijo de 1 Corintios 5: 1. En cualquier
caso, no es necesario decidir el asunto para entender el punto. Pablo se
preocupaba por la identidad de la iglesia como comunidad cristiana tal y como
era vista por la sociedad. Los cristianos no deberían «sacar los trapitos al
sol» (ver 1 Cor. 6: 6) ni recurrir a medios seculares para juzgar asuntos
internos. En el mundo romano, las personas de mayor rango, riqueza o función
política solían ser favorecidas en los tribunales. Por el contrario, los
cristianos deben juzgar como lo haría Cristo, y distinguirse de los estándares
seculares.
Piensa en la lista de pecados que Pablo enumera
en 1 Corintios 5: 10-11 y 1 Corintios 6: 9-10. ¿Por qué enumera los pecados
sexuales junto con otros pecados como la idolatría, el robo, la codicia y la
extorsión?

Comentarios
Publicar un comentario