Lunes 27 de julio | Lección 5
AMOR DESINTERESADO
Lee 1 Corintios 9: 1-6. ¿Cómo proporciona este
pasaje un ejemplo práctico de lo que significa la abnegación resultante del
amor?
1Co 9:1 ¿No soy apóstol? ¿No soy libre? ¿No he visto
a Jesús el Señor nuestro? ¿No sois vosotros mi obra en el Señor?
1Co 9:2 Si para otros no soy apóstol, para vosotros
ciertamente lo soy; porque el sello de mi apostolado sois vosotros en el Señor.
1Co 9:3 Contra los que me acusan, esta es mi defensa:
1Co 9:4 ¿Acaso no tenemos derecho de comer y beber?
1Co 9:5 ¿No tenemos derecho de traer con nosotros una
hermana por mujer como también los otros apóstoles, y los hermanos del Señor, y
Cefas?
1Co 9:6 ¿O sólo yo y Bernabé no tenemos derecho de no
trabajar?
A primera vista, parece que la defensa que Pablo hace de su
apostolado en 1 Corintios 9 no tiene ninguna relación con la discusión anterior
acerca del conocimiento y el amor. Sin embargo, no hay que olvidar que la
Biblia no fue escrita originalmente en capítulos. Lo que Pablo enseña en 1
Corintios 9 no está desconectado del material anterior. De hecho, 1 Corintios 9
ofrece un ejemplo práctico de amor desinteresado por Cristo y por los hermanos.
Pablo renunció a algunos de sus derechos por amor.
«Derecho a comer y beber» (1 Cor. 9: 4). Aquí, la comida y la bebida
representan la ayuda económica en general. Como apóstol, Pablo tenía derecho a
recibir apoyo material de aquellos a quienes ministraba. Otros líderes
religiosos de su época solían hacer precisamente eso. Pero, a diferencia de
ellos, él se ganaba la vida fabricando tiendas de campaña (Hech. 18: 3).
«Derecho a traer una esposa creyente» (1 Cor. 9: 5). A un apóstol casado
se le permitía realizar un viaje misionero con su esposa a expensas de la
iglesia. Entre los ejemplos de parejas misioneras se encuentran Priscila y
Aquila (Rom. 16: 3), y, quizás, Andrónico y Junia (Rom. 16: 7). Pero Pablo
no estaba casado (1 Cor. 7: 8). Podría haberse casado y haberse beneficiado del
derecho a ir acompañado de una esposa con apoyo financiero para ambos.
«Obligados a realizar otros trabajos para sustentarnos» (1 Cor. 9: 6). Pablo y Bernabé
tenían derecho a ganar un salario por su trabajo misionero (1 Cor. 9: 4-6).
Pablo se ganaba la vida como fabricante de tiendas (Hech. 18: 3), pero no
sabemos cuál era la ocupación de Bernabé. Lo que sí sabemos es que era muy
generoso (Hech. 4: 36-37) y, por lo tanto, estaba dispuesto a mantenerse a sí
mismo.
En 1 Corintios 9: 7-11, Pablo desarrolla la idea de 1
Corintios 9: 6 para mostrar que era justo que él y Bernabé fueran sostenidos
económicamente por la iglesia (1 Cor. 9: 11-12). El Señor mismo ordenó: «Los
que anuncian el evangelio vivan del evangelio» (1 Cor. 9: 14; comparar con 1
Tim. 5: 18). Sin embargo, Pablo dice: «No hemos usado de ese derecho» (1 Cor.
9: 12). En consecuencia, Pablo se presenta a sí mismo como un ejemplo de
abnegación (1 Cor. 9: 1-18) y argumenta que esto es beneficioso para la predicación
del evangelio en Corinto (1 Cor. 9: 19-23).
¿Hay cosas que te corresponden, pero a las que
sería mejor renunciar para ser un testigo más eficaz del Señor?

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