Lección 6 | Lunes 3 de agosto
UNIDAD EN LA DIVERSIDAD
El lenguaje de la unidad introducido en 1 Corintios 12: 4-6
(«el Espíritu es el mismo», «el Señor es el mismo» y «Dios es el mismo») es
desarrollado en el resto de 1 Corintios 12. Esto resulta evidente por el uso
que hace Pablo de expresiones como «el mismo Espíritu» (1 Cor. 12: 11), «el
cuerpo es uno» (1 Cor. 12: 12), «un solo cuerpo» (1 Cor. 12: 12-13, 20), «un
Espíritu» y «un mismo Espíritu» (1 Cor. 12: 13), «los miembros se preocupen los
unos por los otros» (1 Cor. 12: 25).
Junto con el concepto de unidad, Pablo destaca la diversidad
de miembros en el cuerpo de Cristo a través de expresiones como «muchos
miembros» (1 Cor. 12: 12, 20), «fuimos todos bautizados» (1 Cor. 12: 13),
«el cuerpo no es un solo miembro, sino muchos» (1 Cor. 12: 14), «todo el
cuerpo» (1 Cor. 12: 17), «cada miembro en el cuerpo» (1 Cor. 12: 18), «miembros
del cuerpo» (1 Cor. 12: 22-23), «todos los miembros» (1 Cor. 12: 26). Este
énfasis tanto en la unidad como en la diversidad indica que los dones espirituales
tienen como objetivo promover la unidad a través de la diversidad.
Esta unidad en medio de la diversidad debe reflejar el
carácter de Dios. El Padre es una persona, el Hijo es otra persona y el
Espíritu Santo es otra. Los tres conservan su individualidad mientras trabajan
juntos para edificar a la iglesia y darle poder para cumplir la misión (1 Cor.
12: 4-6; Efe. 4: 11-13).
Lee 1 Corintios 12: 12–31. ¿Por qué la analogía de
un cuerpo con muchas partes es apropiada para representar a la iglesia y a sus
miembros?
1Co 12:12 Porque así como el cuerpo es uno, y tiene
muchos miembros, pero todos los miembros del cuerpo, siendo muchos, son un solo
cuerpo, así también Cristo.
1Co 12:13 Porque por un solo Espíritu fuimos todos
bautizados en un cuerpo, sean judíos o griegos, sean esclavos o libres; y a
todos se nos dio a beber de un mismo Espíritu.
1Co 12:14 Además, el cuerpo no es un solo miembro, sino
muchos.
1Co 12:15 Si dijere el pie: Porque no soy mano, no soy
del cuerpo, ¿por eso no será del cuerpo?
1Co 12:16 Y si dijere la oreja: Porque no soy ojo, no
soy del cuerpo, ¿por eso no será del cuerpo?
1Co 12:17 Si todo el cuerpo fuese ojo, ¿dónde estaría
el oído? Si todo fuese oído, ¿dónde estaría el olfato?
1Co 12:18 Mas ahora Dios ha colocado los miembros cada
uno de ellos en el cuerpo, como él quiso.
1Co 12:19 Porque si todos fueran un solo miembro, ¿dónde
estaría el cuerpo?
1Co 12:20 Pero ahora son muchos los miembros, pero el
cuerpo es uno solo.
1Co 12:21 Ni el ojo puede decir a la mano: No te
necesito, ni tampoco la cabeza a los pies: No tengo necesidad de vosotros.
1Co 12:22 Antes bien los miembros del cuerpo que
parecen más débiles, son los más necesarios;
1Co 12:23 y a aquellos del cuerpo que nos parecen menos
dignos, a éstos vestimos más dignamente; y los que en nosotros son menos
decorosos, se tratan con más decoro.
1Co 12:24 Porque los que en nosotros son más decorosos,
no tienen necesidad; pero Dios ordenó el cuerpo, dando más abundante honor al
que le faltaba,
1Co 12:25 para que no haya desavenencia en el cuerpo,
sino que los miembros todos se preocupen los unos por los otros.
1Co 12:26 De manera que si un miembro padece, todos los
miembros se duelen con él, y si un miembro recibe honra, todos los miembros con
él se gozan.
1Co 12:27 Vosotros, pues, sois el cuerpo de Cristo, y
miembros cada uno en particular.
1Co 12:28 Y a unos puso Dios en la iglesia,
primeramente apóstoles, luego profetas, lo tercero maestros, luego los que
hacen milagros, después los que sanan, los que ayudan, los que administran, los
que tienen don de lenguas.
1Co 12:29 ¿Son todos apóstoles? ¿son todos profetas?
¿todos maestros? ¿hacen todos milagros?
1Co 12:30 ¿Tienen todos dones de sanidad? ¿hablan todos
lenguas? ¿interpretan todos?
1Co 12:31 Procurad, pues, los dones mejores. Mas yo os
muestro un camino aun más excelente.
Una idea central en 1 Corintios 12 es que, aunque los
miembros del cuerpo son individualmente muy diferentes entre sí (1 Cor. 12:
15-20), todos dependen unos de otros (1 Cor. 12: 21-26). Los pies dependen de
los ojos para ver por dónde deben caminar; a su vez, los ojos no pueden tocar
nada; solo las manos pueden hacerlo. Además, la idea de que algunos miembros
son más débiles (1 Cor. 12: 22) o menos honrosos (1 Cor. 12: 23) que otros es
solo una impresión, ya que todos son necesarios (1 Cor. 12: 22).
Desgraciadamente, existía entre los corintios la tendencia a valorar algunos dones y descuidar otros. Para evitar que cometieran este error, Pablo dirigió la atención de ellos al amor, el cual es «un camino aún más excelente» (1 Cor. 12: 31). En otras palabras, cualquier don resulta agradable para Dios si es empleado con sabiduría y amor.
Lee las listas de dones en 1 Corintios 12: 8-10,
28, Romanos 12: 6-8 y Efesios 4: 11. ¿Cuál es tu don? ¿Cómo puedes utilizarlo
para edificar el cuerpo de Cristo?

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