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Lección 7 | LA ESENCIALIDAD DEL AMOR | Domingo 9 de agosto

Lección 7 | Domingo 9 de agosto

LA ESENCIALIDAD DEL AMOR

La semana pasada abordamos el tema del amor tal y como se describe en 1 Corintios 13. Necesitamos explorar las palabras de Pablo aquí con mayor profundidad.

Lee 1 Corintios 13 y resume lo que dice acerca del amor.

1Co 13:1   Si yo hablase lenguas humanas y angélicas, y no tengo amor, vengo a ser como metal que resuena, o címbalo que retiñe.

1Co 13:2  Y si tuviese profecía, y entendiese todos los misterios y toda ciencia, y si tuviese toda la fe, de tal manera que trasladase los montes,(A) y no tengo amor, nada soy.

1Co 13:3  Y si repartiese todos mis bienes para dar de comer a los pobres, y si entregase mi cuerpo para ser quemado, y no tengo amor, de nada me sirve.

1Co 13:4  El amor es sufrido, es benigno; el amor no tiene envidia, el amor no es jactancioso, no se envanece;

1Co 13:5  no hace nada indebido, no busca lo suyo, no se irrita, no guarda rencor;

1Co 13:6  no se goza de la injusticia, mas se goza de la verdad.

1Co 13:7  Todo lo sufre, todo lo cree, todo lo espera, todo lo soporta.

1Co 13:8  El amor nunca deja de ser; pero las profecías se acabarán, y cesarán las lenguas, y la ciencia acabará.

1Co 13:9  Porque en parte conocemos, y en parte profetizamos;

1Co 13:10  mas cuando venga lo perfecto, entonces lo que es en parte se acabará.

1Co 13:11  Cuando yo era niño, hablaba como niño, pensaba como niño, juzgaba como niño; mas cuando ya fui hombre, dejé lo que era de niño.

1Co 13:12  Ahora vemos por espejo, oscuramente; mas entonces veremos cara a cara. Ahora conozco en parte; pero entonces conoceré como fui conocido.

1Co 13:13  Y ahora permanecen la fe, la esperanza y el amor, estos tres; pero el mayor de ellos es el amor.

Pablo no está diciendo que las lenguas (1 Cor. 13: 1), la profecía, el entendimiento, el conocimiento, la fe (vers. 2) y la benevolencia (vers. 3) sean inútiles. Solo lo son si no están motivados por el amor.

El tipo de amor del que habla Pablo no se expresa en frases como «me encantan las frutillas», «aprecio a mis amigos» o incluso «quiero a mi cónyuge y a mis hijos». Tampoco se refiere al tipo de presunto amor que se ve en las películas. Y no, no es amor erótico o romántico, aunque este pasaje se haya utilizado habitualmente en sermones de bodas.

El amor al que Pablo se refiere no puede reducirse al afecto, la caridad, la virtud o la benevolencia. Sin embargo, todos ellos lo representan en mayor o menor medida. Este amor es una gracia especial que nos concede el Espíritu. De hecho, el amor en 1 Corintios 13 es la motivación que nos da el Espíritu y que nos lleva a actuar con afecto, caridad, virtud y benevolencia. Es un compromiso total de nuestras acciones, sentimientos y pensamientos en favor de Cristo y de nuestro prójimo.

Lee Mateo 24: 12. ¿Qué advertencia hace Jesús aquí?

Mat 24:12  y por haberse multiplicado la maldad, el amor de muchos se enfriará.

Aquí vemos por qué el agapē es tan esencial y necesario. En virtud del poder que Cristo concede, no podemos permitir que el amor se enfríe en nuestros hogares, iglesias y vecindarios. Cristo nos dio su ejemplo al morir por nosotros en la cruz. ¿Qué mejor y más poderosa expresión de este tipo de amor podría existir? Aunque, por supuesto, nunca podríamos expresar ese tipo de amor de la misma manera, por la gracia de Dios debemos esforzarnos por revelarlo en nuestras propias vidas en la medida de lo posible.

¿En qué ocasiones podría la expresión de este tipo de amor haber causado una impresión muy positiva en alguien que lo necesitaba más que cualquier otra cosa?









 

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