Martes 18 de agosto | Lección 8
CRISTO, LA PRIMICIA
Si Jesús no estuviera vivo, cualquier expectativa acerca del
futuro sería solo una ilusión (1 Cor. 15: 12-19). «Pero lo cierto es que Cristo
resucitó de los muertos» (vers. 20). Su resurrección es un hecho histórico. Por
consiguiente, podemos estar seguros de que todos los que han muerto en Cristo
resucitarán cuando él regrese (vers. 20-23).
Lee 1 Corintios 15: 20-23. ¿Qué significa decir que
Jesús es la «primicia»?
1Co 15:20 Mas ahora Cristo ha resucitado de los
muertos; primicias de los que durmieron es hecho.
1Co 15:21 Porque por cuanto la muerte entró por un
hombre, también por un hombre la resurrección de los muertos.
1Co 15:22 Porque así como en Adán todos mueren, también
en Cristo todos serán vivificados.
1Co 15:23 Pero cada uno en su debido orden: Cristo, las
primicias; luego los que son de Cristo, en su venida.
El fin de la presente era malvada estará marcado por la
resurrección corporal de quienes murieron en Cristo (1 Cor. 15: 24; Apoc. 20:
5-6). Como el último Adán, Cristo devolverá el reino al Padre al entregarle el
dominio de este mundo (1 Cor. 15: 25-28). El sometimiento de Cristo a
Dios (vers. 15: 28) debe ser entendido en términos de cómo se describe la
relación entre Adán y Cristo. Como el Adán definitivo en el plan de redención
(vers. 45), Jesús se somete por completo a la voluntad del Padre, algo que el
primer Adán no hizo.
En 1 Corintios 15: 29-34, Pablo retoma su exposición acerca
de la insensatez de negar la resurrección de Cristo. Utiliza la ilustración del
bautismo porque es en sí mismo un símbolo de la unión del creyente con Cristo
(en el bautismo, el creyente participa simbólicamente de la muerte y la
resurrección del Señor, Rom. 6: 3-4; Col. 2: 12). En vista de ello, no
tiene sentido negar la realidad de la resurrección. Sin embargo, lo que resulta
difícil de comprender es lo que Pablo quiso decir con la expresión «bautizados
por causa de los muertos» (1 Cor. 15: 29).
«Se han presentado varias sugerencias, pero la mejor forma de
interpretarla es como una referencia a la decisión de algunos de ser bautizados
para poder volver a encontrarse en la resurrección con sus seres queridos ya
fallecidos. También puede referirse a la decisión de ser bautizados en
respuesta a la vida ejemplar de aquellos que habían muerto en Cristo. Este caso
se referiría, pues, a personas que se bautizan no en lugar de los muertos, sino
a causa de los muertos» (Carl P. Cosaert, «1 Corintios», Comentario bíblico
Andrews [Doral, FL: IADPA, 2024], t. 2, p. 552).
En segundo lugar, arriesgar la vida no tendría sentido si no
existiera la resurrección (1 Cor. 15: 30-32). Sería mejor, en cambio,
deleitarse en los placeres de este mundo (vers. 32).
Reflexiona acerca de las palabras de Pablo en 2
Timoteo 1: 12. ¿Cómo podía estar tan seguro del futuro? ¿Cómo podemos estarlo
nosotros?

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