Lección 8: Para el 22 de agosto
de 2026
EL PODER DE LA RESURRECCIÓN
DE CRISTO
Sábado 15 de agosto
LEE
PARA EL ESTUDIO DE ESTA SEMANA: 1 Corintios 15; Lucas 24: 44-47;
Apocalipsis 20: 5-6; Colosenses 2: 12; 2 Timoteo 1: 12; 1 Tesalonicenses 4:
13-17.
PARA MEMORIZAR:
«Y si Cristo no resucitó, nuestra predicación es vana y la fe
de ustedes también es vana. [...] Y si Cristo no resucitó, la fe de ustedes es
vana y aún están en sus pecados» (1 Cor. 15: 14, 17).
Es fascinante considerar que, incluso en su época, Pablo
tuviera que lidiar con quienes negaban la resurrección de los muertos. La gente
de entonces veía lo que la muerte le hacía al cuerpo humano. Sabían cómo el
cadáver terminaba convirtiéndose en polvo. También sabían que las personas que
habían muerto llevaban mucho tiempo en esa condición; en la mayoría de los
casos, más tiempo que el que habían vivido.
La resurrección de los muertos no les parecía más plausible
entonces que a la mayoría de las personas actualmente. Ese debe haber sido uno
de los temas que Pablo estaba abordando. Y también era crucial, pues, si Jesús
no resucitó, no es quien dijo ser, la cruz no tuvo ningún efecto y el precio de
nuestros pecados no ha sido pagado. En ese caso, solo nos quedaría la
desesperación. Pero nuestro Señor ha resucitado, ha ascendido al cielo y
volverá para llevarnos a casa.
Esta semana nos centraremos en 1 Corintios 15 y lo que enseña
acerca de la resurrección de Cristo. Influenciados por la cosmovisión pagana
que los rodeaba, algunos en Corinto decían que no hay resurrección. En
respuesta, Pablo afirma la resurrección de Cristo como nuestra única esperanza
de salvación.

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