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Lección 8 | PROCLAMANDO LA RESURRECCIÓN DE CRISTO | Domingo 16 de agosto

Domingo 16 de agosto | Lección 8

PROCLAMANDO LA RESURRECCIÓN DE CRISTO

Pablo comienza 1 Corintios 15 centrándose en el evangelio. Dice que: (1) lo predicó a los corintios; (2) ellos lo recibieron; (3) se mantuvieron firmes en él; y (4) fueron salvados por él (1 Cor. 15: 1-2). Esta introducción prepara al lector para lo que sigue en el capítulo y muestra cuán esencial es la resurrección de Cristo para nuestra salvación (ver también Rom. 10: 9-10). Su resurrección es una parte tan vital del mensaje del evangelio que negarla contradice la fe en Cristo.

Lee 1 Corintios 15: 1-4, Lucas 24: 44-47 y Romanos 1: 1-4. ¿Qué tienen en común estos pasajes?

1Co 15:  Además os declaro, hermanos, el evangelio que os he predicado, el cual también recibisteis, en el cual también perseveráis;

1Co 15:2  por el cual asimismo, si retenéis la palabra que os he predicado, sois salvos, si no creísteis en vano.

1Co 15:3  Porque primeramente os he enseñado lo que asimismo recibí: Que Cristo murió por nuestros pecados, conforme a las Escrituras;

1Co 15:4  y que fue sepultado, y que resucitó al tercer día, conforme a las Escrituras;

Luc 24:44  Y les dijo: Estas son las palabras que os hablé, estando aún con vosotros: que era necesario que se cumpliese todo lo que está escrito de mí en la ley de Moisés, en los profetas y en los salmos.

Luc 24:45  Entonces les abrió el entendimiento, para que comprendiesen las Escrituras;

Luc 24:46  y les dijo: Así está escrito, y así fue necesario que el Cristo padeciese, y resucitase de los muertos al tercer día;

Luc 24:47  y que se predicase en su nombre el arrepentimiento y el perdón de pecados en todas las naciones, comenzando desde Jerusalén.

Rom 1:1   Pablo, siervo de Jesucristo, llamado a ser apóstol, apartado para el evangelio de Dios,

Rom 1:2  que él había prometido antes por sus profetas en las santas Escrituras,

Rom 1:3  acerca de su Hijo, nuestro Señor Jesucristo, que era del linaje de David según la carne,

Rom 1:4  que fue declarado Hijo de Dios con poder, según el Espíritu de santidad, por la resurrección de entre los muertos,

En 1 Corintios 15: 1-4 se encuentra un resumen del mensaje de Pablo. No importa si las palabras «conforme a las Escrituras» se refieren a pasajes concretos del Antiguo Testamento o a este en su conjunto. La muerte y la resurrección de Jesús cumplen las promesas de Dios que se encuentran en el Antiguo Testamento.

Lee 1 Corintios 15: 2, 11. ¿Por qué estos versículos vinculan estrechamente los conceptos de creer y predicar? ¿Cuál es la relación entre ambos?

1Co 15:2  por el cual asimismo, si retenéis la palabra que os he predicado, sois salvos, si no creísteis en vano.

1Co 15:11  Porque o sea yo o sean ellos, así predicamos, y así habéis creído.

Quienes proclaman que Cristo ha resucitado deben creer primero que su resurrección es un hecho histórico. En este caso, 1 Corintios 15: 5-8 desempeña un papel fundamental en el Nuevo Testamento. Este pasaje proporciona una sólida evidencia bíblica de que Cristo fue visto por numerosas personas después de su resurrección, muchas de las cuales aún vivían cuando Pablo escribió la Carta (1 Cor. 15: 6).

Básicamente, Pablo está diciendo: «Pregúntenles qué vieron». Así de seguro estaba de la realidad de la resurrección de Cristo.

Estas personas eran testigos oculares, eran lo que Jesús dijo que serían: «Testigos de estas cosas» (Luc. 24: 48).

¿Qué razones tenemos para creer en la resurrección de Cristo? ¿Qué otras cosas, seculares o sagradas, creemos, aunque no las hayamos visto nosotros mismos?





 

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