Domingo 4 de octubre | Lección 2
ABRAHAM, EL DEFENSOR DEL
PACTO
Desde Génesis hasta Apocalipsis, Dios ha tenido un remanente
fiel que ha aceptado el llamado a la obediencia en respuesta a su gracia (ver
Jer. 31:7, 31-34). Por ejemplo, años después de la dispersión de Babel, Dios
eligió a Abram (más tarde Abraham) para que fuera un ejemplo de fe en el pacto,
no solo para su familia, sino para todas las generaciones futuras. Rodeado de
apostasía y ambivalencia moral, Abram demostró ser fiel al llamado de Dios (ver
Gén. 12:1-9).
Dios comunicó los términos del pacto a Abraham y le mostró
cómo se lograría la salvación de la humanidad mediante el sacrificio de Cristo
(Gén. 15:6-17). Para poner a prueba la fe de Abraham e ilustrar el futuro
sacrificio del Hijo de Dios, se pidió al patriarca que ofreciera a Isaac, su
hijo, como sacrificio a Dios (Gén. 22:1-17). ¡Qué prueba tan dolorosa para el
padre de los fieles! Piensa en todas las razones que Abraham pudo haber
esgrimido para ignorar la orden explícita de Dios. Sin embargo, él obedeció
fielmente. Dios detuvo la mano de Abraham antes de que matara a Isaac y le
proveyó un carnero en su lugar.
No todos los profetas fueron llamados por Dios para advertir
de una catástrofe inminente, pero todos fueron llamados para restaurar la
fidelidad del pueblo y, a menudo, para advertir contra la apostasía, contra la
opresión a los pobres y necesitados, y contra la violación del pacto y sus
estipulaciones.
Sin embargo, lo más importante de la tarea profética era
revelar la promesa de la salvación por medio del Mesías. El testimonio
perdurable de los profetas bíblicos y del Espíritu Santo en nuestra era
posapostólica nos llama a reconocer y advertir a otros acerca de la crisis
inminente que vendrá sobre el mundo. Sin embargo, lo fundamental de esa
advertencia es la buena noticia de la redención para el pueblo fiel de Jesús,
aquellos que han permanecido en una relación de pacto con él (Apoc. 12:17).
Lee Génesis 15:6; Gálatas 3:6-9; Hebreos 11:8. ¿Qué
aspectos de la vida y el carácter de Abraham lo hacían apto para el servicio de
Dios a pesar de sus imperfecciones?
Gén 15:6 Y creyó a Jehová, y le fue contado por
justicia.
Gál 3:6 Así Abraham creyó a Dios, y le fue contado
por justicia.
Gál 3:7 Sabed, por tanto, que los que son de fe, éstos
son hijos de Abraham.
Gál 3:8 Y la Escritura, previendo que Dios había de
justificar por la fe a los gentiles, dio de antemano la buena nueva a Abraham,
diciendo: En ti serán benditas todas las naciones.
Gál 3:9 De modo que los de la fe son bendecidos con
el creyente Abraham.
Heb 11:8 Por la fe Abraham, siendo llamado, obedeció
para salir al lugar que había de recibir como herencia; y salió sin saber a
dónde iba.
Existen muchos paralelismos entre la época de Abraham y la
nuestra. Así como el paganismo y la idolatría proliferaban en los días de
Abraham, muchas de las ideologías actuales tienen por objeto eliminar o
marginar al cristianismo. En contraste con la cultura predominante, el pueblo
de Dios está hoy llamado a reflejar fielmente su imagen en sus interacciones
diarias con los demás, incluyendo la proclamación de los mensajes de los tres
ángeles (Apoc. 14:6-12).
Las Escrituras dicen que Abram «creyó al Señor, y
eso se le contó por justicia» (Gén. 15:6). ¿Cómo ves la promesa del evangelio
revelada en este texto? ¿Qué esperanza puedes obtener de esto para ti mismo?

Comentarios
Publicar un comentario