Miércoles 14 de octubre | Lección 3
MUJERES PROFETAS
Lee Éxodo 15:20; Jueces 4:4; 2 Reyes 22:14; y Nehemías 6:14.
¿Qué enseñan estos textos acerca del papel profético?
Éxo 15:20 Y María la profetisa, hermana de Aarón, tomó
un pandero en su mano, y todas las mujeres salieron en pos de ella con panderos
y danzas.
Jue 4:4 Gobernaba en aquel tiempo a Israel una mujer,
Débora, profetisa, mujer de Lapidot;
2Re 22:14 Entonces fueron el sacerdote Hilcías, y
Ahicam, Acbor, Safán y Asaías, a la profetisa Hulda, mujer de Salum hijo de
Ticva, hijo de Harhas, guarda de las vestiduras, la cual moraba en Jerusalén en
la segunda parte de la ciudad, y hablaron con ella.
Neh 6:14 Acuérdate, Dios mío, de Tobías y de Sanbalat,
conforme a estas cosas que hicieron; también acuérdate de Noadías profetisa, y
de los otros profetas que procuraban infundirme miedo.
Hay abundante evidencia en las Escrituras de que Dios llamó a
mujeres para que sirvieran como profetas (ver el uso de la palabra hebrea
nevi’ah en Éxo. 15:20 y de la palabra griega profētis en Luc. 2:36). En Miqueas
6:4, María aparece junto a Moisés y Aarón como enviados por Dios al pueblo.
María es presentada como una profetisa que entonó un canto de victoria cuando
los israelitas cruzaron el Mar Rojo (Éxo. 15:20-21). Sin embargo, esta
profetisa, al igual que sus colegas masculinos, no estaba exenta de culpa, como
revela su vergonzosa actitud hacia Moisés y su esposa madianita, de tez más
oscura, acciones por las que la profetisa fue debidamente disciplinada (ver
Núm. 12:1-10).
Podemos ver la obra de otra profetisa en la historia de
Débora, quien actuó como jueza en Israel (Juec. 4:1-4).
De hecho, hay pruebas claras de que Débora (Juec. 4:4)
recibió una revelación de Dios (Juec. 4:4-9, 14-22). Su canto de victoria
(Juec. 5:2-31) es un reconocimiento de la intervención de Dios y tuvo un
profundo significado teológico para la nación en ese momento de la historia.
Lee 2 Reyes 22:11-14. ¿Por qué los hombres del rey Josías
fueron a ver a Hulda? ¿Qué nos dice esto acerca de la importante función que
cumplía en la nación?
2Re 22:11 Y cuando el rey hubo oído las palabras del
libro de la ley, rasgó sus vestidos.
2Re 22:12 Luego el rey dio orden al sacerdote Hilcías,
a Ahicam hijo de Safán, a Acbor hijo de Micaías, al escriba Safán y a Asaías
siervo del rey, diciendo:
2Re 22:13 Id y preguntad a Jehová por mí, y por el
pueblo, y por todo Judá, acerca de las palabras de este libro que se ha
hallado; porque grande es la ira de Jehová que se ha encendido contra nosotros,
por cuanto nuestros padres no escucharon las palabras de este libro, para hacer
conforme a todo lo que nos fue escrito.
2Re 22:14 Entonces fueron el sacerdote Hilcías, y
Ahicam, Acbor, Safán y Asaías, a la profetisa Hulda, mujer de Salum hijo de
Ticva, hijo de Harhas, guarda de las vestiduras, la cual moraba en Jerusalén en
la segunda parte de la ciudad, y hablaron con ella.
Los principales consejeros del rey Josías consultaron a Hulda
«la profetisa» (2 Rey. 22:14; 2 Crón. 34:22) después de leer al rey las
palabras del «libro de la ley» (2 Rey. 22:8) (que se cree que es Deuteronomio),
quien, en respuesta, «rasgó su vestido» (2 Rey. 22:11).
Obviamente, se trataba de un asunto muy importante, y el rey
lo tomó como tal, por lo que sus hombres acudieron directamente a Hulda. Ella
había recibido un mensaje de Dios acerca del inminente juicio de Judá. Las
reformas de Josías fueron el resultado de los mensajes proféticos de Hulda y
evitaron que el juicio de Dios fuera ejecutado sobre su pueblo.
Aunque llamados por Dios, los profetas y las
profetisas también eran pecadores que necesitaban la gracia divina. ¿Qué
esperanza puedes obtener de sus historias?

Comentarios
Publicar un comentario