Lección 10 | Lunes 1° de junio DIRECTIVAS DEL ESPÍRITU SANTO Al pensar en el distanciamiento que se había producido entre su esposa y él, supo que se había equivocado. Había sido descortés con ella y había dicho algunas cosas de las que se arrepentía. Sin embargo, su siguiente pensamiento fue: «¿Acaso no se lo merecía, aunque solo fuera un poco?». ¿Te resulta familiar este proceso mental? Es fácil pasar de un sentimiento de remordimiento a una justificación de nuestros pensamientos y acciones. No siempre es fácil decir «perdóname» cuando hemos hecho algo malo, pero es esencial para reconstruir o fortalecer cualquier relación. Lo mismo ocurre entre nosotros y Dios. El Espíritu Santo a menudo nos insta a pensar en los pecados que cometemos. Nuestros corazones se conmueven a causa de estos impulsos, pero puede resultar sencillo acallar esa voz apacible y tenue mientras justificamos por qué actuamos de cierta manera. Una de las funciones del Espíritu Santo es «convencer al mundo de p...